En 1947, el territorio que hoy comprende India, Pakistán y Bangladesh, estaba bajo el control británico, en lo que se conocía como el Raj.
En agosto de ese año, la colonia británica se independizó y esta a su vez se dividió en dos naciones: India y Pakistán, de acuerdo a las religiones mayoritarias: hinduismo e islam.
Pero la partición fue sobre todo un proceso doloroso. Más de medio millón de musulmanes, sikhs e hindúes murieron durante los disturbios y masacres que se produjeron.
Además, la creación de las nuevas naciones según una identidad religiosa
, llevó a unas 10 millones de personas a abandonar sus hogares de origen...
Sesenta años después, el estatus de la provincia de Cachemira aún sigue siendo un punto contencioso. Y la violencia religiosa y sectaria es un problema pendiente para cada nuevo gobierno.
La buena noticia es que las economías de estos países están creciendo, especialmente en India. En este especial de BBC Mundo, conozca más de cerca qué ha venido pasando con el tigre indio y la economía de estos países; cómo vive la población; qué pasa con esas economías emergentes; y por qué preocupan tanto los temas militares.