La agitada vida política de Bolivia está concentrada en La Paz y Santa Cruz, lo que hasta ahora ha dejado casi en el olvido a la región amazónica, que comprende aproximadamente el 65% del territorio del país.
El gobierno boliviano volcó la mirada hacia la Amazonia cuando supo que Brasil construirá dos represas hidroeléctricas en la región que, según afirman organizaciones indígenas, sociales, políticas y grupos defensores del medio ambiente, podrían causar un enorme daño ambiental en el lado boliviano.
La región amazónica boliviana, concretamente el departamento de Beni, sufrió en los últimos dos años las mayores inundaciones de la historia del país, lo que hace pensar a los ambientalistas que los desastres serán de mayor magnitud cuando las represas estén construidas.
El viceministro de Biodiversidad, Juan Pablo Ramos, en entrevista con BBC Mundo, indicó que "Brasil no debería avanzar en estos emprendimientos mientras no se garantice que en el lado boliviano no van a haber impactos ambientales, como ellos manifiestan".
El plan brasileño
El gobierno brasileño impulsa la construcción de las represas hidroeléctricas de San Antonio y Jirau en el río Madera, con el fin de aumentar la capacidad energética de ese país.
El viceministro informó que el gobierno boliviano pidió una nueva reunión con Brasil, esta vez en La Paz, para analizar técnica y científicamente, cuál será el impacto de las obras.
Pero, no sólo la construcción de las represas pone en alerta al gobierno boliviano, sino también el impulso que Brasil le está dando a los biocombustibles. "Es otro tema que tenemos que controlar para que no se generen impactos", dice Ramos refiriéndose a la expansión de los cultivos de caña de azúcar para la industria de los biocombustibles.
"Ha habido una oposición de Bolivia al principio, pero por reacciones diplomáticas, comerciales, ha habido una tolerancia al proyecto de las represas de Brasil"
El riesgo de las aguas
Pese a que el viceministro Ramos expresa su oposición al proyecto brasileño, la Ligada de Defensa del Medio Ambiente (Lidema) considera que "ha habido una oposición de Bolivia al principio, pero por reacciones diplomáticas, comerciales, ha habido una tolerancia al proyecto de las represas de Brasil".
El coordinador del Programa de Monitoreo e Investigación de esa organización, Marco Octavio Ribera, explicó a BBC Mundo que la construcción de las represas contendrá el agua, por lo que las inundaciones serán catastróficas.
El especialista reconoce que las represas están diseñadas para liberar agua en caso de ser necesario, pero que "mientras más agua liberen, ellos (Brasil) están perdiendo energía".
Región vulnerable
La del amazonas es una de las tres cuencas que tiene Bolivia, pero sin duda es la más importante porque el río Madera es el único medio de evacuación del agua de esa región.
Es también la zona donde se producen los más grandes desastres naturales de Bolivia. Por ejemplo, este año las inundaciones provocadas por el fenómeno de La Niña dejaron, entre noviembre y marzo, más de 70 muertos y cerca de 100 mil damnificados.
Para afrontar el desarrollo de la región sin afectar al medio ambiente, el gobierno encara el diseño de una estrategia para el Amazonas.
AMAZONIA BOLIVIANA
Explicó que se trata de garantizar que "nuestra Amazonia no tenga un desarrollo similar al que ha tenido Brasil por ejemplo", dice la autoridad.
Actualmente, dos grandes proyectos se gestan en la zona.
Uno tiene que ver con la dotación de concesiones para que la empresa PDVSA de Venezuela busque petróleo, y el otro con la construcción del corredor bioceánico que unirá Chile con Brasil a través de Bolivia, en el marco de la Iniciativa para Integración de la Infraestructura Regional Suramericana (IIRSA).