La trata y el tráfico de personas son dos actividades ilegales diferentes, aunque a menudo están muy relacionadas.
DELITOS DIFERENTES
En España ambos términos se utilizan indistintamente de manera errónea, en parte debido a una mala traducción de los tratados internacionales en inglés.
Beatriz García, abogada y asesora jurídica del centro Vagalume de Santiago de Compostela, que ayuda a la mujer prosituida, explica que el tráfico de personas (en inglés people smuggling) es un mero delito de migración contra las reglas fronterizas de un estado.
Mientras que la trata de personas (en inglés people trafficking) va mucho más allá del desplazamiento organizado: tiene en todo momento fines de explotación sexual, laboral o de órganos, y utiliza siempre o en alguna etapa del proceso métodos de coacción, intimidación, violencia, engaño o abuso de la vulnerabilidad de la víctima.
En los casos de trata el consentimiento de la víctima, que a menudo está bajo graves presiones económicas, no exime de culpa al autor del delito.
DEFINICIÓN DE TRATA DE PERSONAS, SEGÚN LA ONU
Esa explotación incluirá, como mínimo, la explotación de la prostitución ajena u otras formas de explotación sexual, los trabajos o servicios forzados, la esclavitud o las prácticas análogas a la esclavitud, la servidumbre o la extracción de órganos.