Los grupos evangélicos en Brasil no sólo son religiosos. También dicen -con cierta razón- que son políticos, mediáticos y empresariales. Y no han estado exentos de escándalos.
En lo político, los 40 millones de fieles de estas iglesias se han convertido en una fuerza que los partidos han empezado a cortejar.
Y no sólo eso: algunos de sus representantes se han lanzado a la competencia electoral y han logrado sumar unos 60 escaños en el Congreso.
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Marco Antonio Villa, politólogo de la Universidad de San Carlos en Sao Paulo, afirma: "Los evangélicos entendieron que la participación política significaba también aumentar el espacio religioso".
"Formaron una verdadera bancada de Dios en el Congreso brasileño y tienen mucho poder en las decisiones relacionadas con la fe", añade Villa.
"Los evangélicos entendieron que la participación política significaba también aumentar el espacio religioso"
"Algunos pastores señalan candidatos. En las elecciones del año pasado nosotros apoyamos al presidente Luiz Inácio Lula da Silva", admite a BBC Mundo el pastor Clementino Barbosa.
Según Villa, los evangélicos le ayudaron al mandatario brasileño a obtener la reelección en octubre de 2006.
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Comunicación y cuentas
Las iglesias evangélicas también han extendido sus brazos a los medios de comunicación y difunden su mensaje a través de numerosos diarios, canales de televisión y radios.
Esto puede comprobarse fácilmente en Sao Paulo, por ejemplo, al encender el televisor. Los pastores están en la pantalla a toda hora.
Pero la pregunta del millón es cuánto dinero manejan estos grupos. Por tratarse de cultos, las autoridades no les exigen presentar balances ni pagar impuestos.
Cuando BBC Mundo preguntó en la Asamblea de Dios y en la Iglesia Universal del Reino de Dios -el segundo grupo evangélico en importancia- cuánto recaudan por año, se negaron a contestar.
Sin embargo, el analista Marco Antonio Villa cree que en sus arcas entra mucho dinero: "Es evidente que mueven cantidades fabulosas de efectivo. Por ejemplo, hace poco compraron la red de televisión Récord por varios millones de dólares".
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"En el caso de la Asamblea de Dios, la organización es sustentada por los diezmos y ofrendas de los feligreses"
"En el caso de la Asamblea de Dios, la organización es sustentada por los diezmos y ofrendas de los feligreses", afirma el pastor Luciano Alves Silva.
A lo que agrega: "Cuando la vida de las personas cambia por Dios, está en las Escrituras que deben dar a los otros. Si uno entiende nuestra obra, dona dinero voluntariamente".
¿Voluntarias?
BBC Mundo les preguntó a algunos fieles en un templo de la Asamblea de Dios en Guarulhos, en las afueras de Sao Paulo, si se sienten forzados a dar dinero en cada culto.
"Las donaciones son voluntarias, a veces el pastor las solicita. Yo dono dinero en la medida de mis posibilidades"
"Siempre que puedo ayudo porque esta organización, como cualquier otra, debe ser mantenida", dice Edileusa.
Por su parte, Marcio asegura: "Las donaciones son voluntarias, a veces el pastor las solicita. Yo dono dinero en la medida de mis posibilidades. Cuando puedo doy poco, hasta cinco reales (US$2,5)".
Sea como fuere, los grupos evangélicos han sido salpicados recientemente por varios escándalos financieros.
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Por ejemplo, los fundadores de la iglesia "Renacer en Cristo", el pastor Estevam Hernandes Filho y su esposa, Sonia Haddad Moraes Hernandes, aguardan juicio en Estados Unidos tras ser acusados de contrabandear US$56.000 en efectivo.
Mientras tanto en Sao Paulo buscan su extradición por presunto lavado de dinero y fraude. La justicia brasileña sospecha que adquirieron mansiones y otros bienes de lujo utilizando las donaciones de los feligreses. Ellos niegan todos los cargos.
Por su parte, el líder de la Iglesia Universal del Reino de Dios, Edir Macedo, fue muy criticado al difundirse un video en el que incitaba a sus pastores a exigir cada vez más dinero a los fieles.
Con todo, en lugar de alejarse, los brasileños parecen cada vez más atraídos por el evangelismo. Al parecer, la promesa de alcanzar el Cielo en este mundo les sigue resultando convincente.