500.000 hectáreas de tierra a lo largo de la costa de Alaska se convertirían en una zona protegida si se aprueba un proyecto de ley en Estados Unidos que busca prohibir permanentemente los trabajos de perforación para la extracción de petróleo en dicha región.
Los defensores de la vida silvestre esperan que el Congreso -controlado ahora por los demócratas- adopte esta medida, rechazada en el pasado en varias ocasiones.
La zona es rica en fauna silvestre pero también en petróleo.
Recursos
Para muchos ambientalistas, esta área representa probablemente uno de los lugares donde abunda la vida salvaje que más necesita ser protegido.
Ha sido comparado con la reserva natural de Serengueti, en África, por la gran cantidad de animales que habitan allí, incluyendo osos polares, caribúes y millones de aves migratorias, entre otros.
Pero la región también es rica en crudo, con una capacidad de producción de hasta un millón de barriles por día.
El presidente de EE.UU., George W. Bush, dijo en repetidas oportunidades que creía que era posible proteger el medio ambiente a la vez que permitir la explotación petrolera en la región.
Según Bush, la zona es esencial para reducir la dependencia de EE.UU. del extranjero para sus recursos energéticos.
En el pasado, este proyecto de ley no logró la aprobación del Congreso, pero ahora que está dominado por los demócratas y hay una serie de republicanos moderados que han apoyado la medida, el principal patrocinador del proyecto, Edward Markey, cree que existe la posibilidad de que éste se apruebe.