El transbordador espacial Discovery se desacopló de la Estación Espacial Internacional, con el objetivo de regresar a la Tierra el lunes.
Durante la misión, la tripulación realizó reparaciones en el exterior de la nave y probó nuevos equipos, que permitirán llevar a cabo otros trabajos de mantenimiento en órbita en el futuro.
Los astronautas realizaron tres caminatas espaciales y uno de ellos, el alemán Thomas Reiter, se quedó en la Estación Espacial Internacional, donde permanecerá seis meses.
La partida de los demás se realizó como se había previsto, a pesar de que hubo un pequeño escape de combustible en el transbordador.
La semana pasada, los ingenieros del centro de control de la misión, en la ciudad de Houston, Estados Unidos, estudiaron la posibilidad de que los astronautas tuvieran que realizar reparaciones en la capa aislante de la nave antes de volver a la Tierra.
Sin embargo, concluyeron que ésta se encontraba en perfectas condiciones y autorizaron el regreso.
Hace tres años, una falla en el sistema aislante provocó la desintegración del transbordador Columbia, cuando reingresaba a la atmósfera terrestre.
En el accidente murieron los siete tripulantes.