Argentina es uno de los 18 países del mundo que más invierten en la investigación científica, según la revista especializada "Nature", publicada en el Reino Unido.
En el resto del continente, sólo Estados Unidos, Canadá y Brasil figuran con inversiones importantes en el terreno de la ciencia.
Sin embargo, la publicación destaca que de los US$134.000 millones al año que Estados Unidos destina a investigación y desarrollo, un 60% se destina a temas relacionados con la defensa.
Argentina, por su parte, dedica importantes recursos para la financiación de proyectos como vacunas contra el cáncer, el descubrimiento de insecticidas naturales o la investigación de restos arqueológicos.
En los últimos tres años, el país sudamericano invirtió casi tres veces más en el presupuesto asignado a la Secretaría de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva en el último trienio.
De los US$30 millones que el país le destinó en 2003, la cifra asciende a US$78 millones en 2006.
Motores del desarrollo
Científicos y personalidades ligadas a la ciencia en Argentina destacan el valor de las inversiones en la ciencia y la tecnología como motores del desarrollo.
"Nunca es suficiente, a la hora de evaluar la inversión en ciencia"
"A partir de la segunda mitad del siglo XX, Argentina comenzó a invertir fuertemente en ciencia, creó el CONICET, y se desarrolló una comunidad científica en varias disciplinas", explicó.
Críticas
Sin embargo, algunos sectores de la comunidad científica argentina niegan detentar el liderazgo científico en América Latina, aunque se reconocen como un punto de referencia.
"Argentina invierte en investigación una fracción de su producto bruto, menor que la de cualquier país desarrollado"
Al respecto, Abeledo señaló que "nunca es suficiente, a la hora de evaluar la inversión en ciencia", aunque admite que una parte del sector privado de la economía está haciendo aportaciones importantes a lo que reconocen como "el valor de la innovación científica y tecnológica".
No obstante, a la hora de revisar cifras, continuó, "se llega a la conclusión de que Argentina invierte en investigación una fracción de su producto bruto, menor que la de cualquier país desarrollado".
En cuanto al resto de América Latina, Abeledo dijo que no debían desestimarse las comunidades científicas de México, Costa Rica, Chile y Uruguay.