BBC Mundo: Noticias
Noticias | América Latina | Economía | Ciencia | Miscelánea | Foros |
Martes, 29 de abril de 2003 - 17:10 GMT

Irak: los pacientes crónicos

Escribe Jonathan Duddy, corresponsal de la BBC en Nasariya

Debido al estado calamitoso en que se encuentran los hospitales iraquíes y el sinnúmero de heridos que ingresaron (e ingresan) en ellos, los pacientes con enfermedades crónicas o terminales han sido mayormente ignorados.

Para los niños que sufren leucemia, el panorama es desolador.


" Estoy rezando para que los estadounidenses, los británicos y otros países ayuden a los que sufren enfermedades crónicas en Irak "
Yahia al-Abbas

Hay una larga fila esperando recibir tratamiento en Irak.

Munther, de siete años, padece una enfermedad que no tiene nada que ver con la guerra. Se trata de la anemia linfática aguda, también conocida como leucemia.

Es un mal mortal -un cáncer de los glóbulos blancos- y si Munther no recibe tratamiento morirá.

El último mes, Munther no pudo viajar a Bagdad (a 375 kilómetros de su casa) para recibir su tratamiento mensual en el hospital especializado en cáncer, donde le inyectan drogas de quimioterapia en la espina dorsal y en el sistema circulatorio.

La seguridad es una preocupación constante para el padre de Munther, Yahia al-Abbas, quien siempre viajó con él a la capital.

Fiebre y anemia

Igual de serio es el problema del hospital de Bagdad, que ha sido saqueado y apenas funciona. Además, muchos de los medicamentos contra el cáncer se han terminado en las últimas semanas en Irak.

La droga que Munther necesita se acabó hace una semana y nadie sabe si se podrá conseguir en el futuro.

"Estuve en el hospital militar estadounidense en Nasariya y en la Cruz Roja buscando ayuda, pero lo único que tienen para dar son materiales de primeros auxilios y ellos no pueden hacer nada", dice al-Abbas.

"Mi hijo está mal en este momento. Estuvo vomitando, tiene temperatura, anemia y le bajaron las defensas".

"Estoy rezando para que los estadounidenses, los británicos y otros países ayuden a los que sufren enfermedades crónicas en Irak".

Uranio empobrecido

Esta historia se repite en cientos de lugares de Irak. Los enfermos de cáncer y otros pacientes en estado crítico que necesitan tratamiento constante están siendo ignorados.


" Sé que mucha de esta gente morirá porque el foco en este momento está puesto en los heridos de guerra "
Mary McLoughlin

"Numerosas personas se me acercan varias veces al día pidiéndome fármacos para el cáncer", afirma la doctora Mary McLoughlin, de la agencia de ayuda humanitaria Goal, en Nasariya.

"Sé que mucha de esta gente morirá porque el foco en este momento está puesto en los heridos de guerra", agregó.

Hasta hace poco, la leucemia era una enfermedad relativamente rara en Irak.

Según informes del ex ministro de Salud, los casos de cáncer aumentaron en gran medida después de la primera Guerra del Golfo, y muchos señalan como causa las municiones de uranio empobrecido utilizadas por las fuerzas aliadas en ese conflicto.

Incluso antes del conflicto los pacientes con cáncer debían obtener sus medicamentos en el mercado negro.

Dos meses

Luego de que los médicos le diagnosticaran leucemia a Munther hace 14 meses, su padre comenzó a conseguir los fármacos por canales no oficiales.

El valor de los medicamentos (alrededor de US$100) es prohibitivo para al-Abbas, quien hasta el comienzo de la ocupación ganaba US$40 por mes como jefe de departamento en el Colegio Técnico de Nasariya.

Hace dos meses que no cobra el sueldo.

Con la ayuda de familiares y amigos, al-Abbas ha podido brindarle a Munther los cuidados médicos que necesita.

Pero los médicos se sienten impotentes ante la situación de Munther y tantos otros niños como él.

"Ahora no podemos tratar a esta gente. Los hospitales especializados en Bagdad y en Basora han sido saqueados. Sólo hacemos todo lo que está en nuestras manos para tratar a los pacientes con infecciones o con enfermedades curables", indica el doctor Abdul Ghaffar al-Shadood.

Unos minutos más tarde, llega al hospital otro caso. A estas alturas todo resulta bastante familiar. A Mustafa Arif-Hameed (8) le diagnosticaron leucemia linfática en agosto del año pasado.

Ha hecho grandes progresos, pero se le acabaron los medicamentos.

"Si interrumpe su tratamiento, su progreso se revertirá", dice al-Sahdood.


BBC Mundo: Noticias
http://www.bbcmundo.com
Arribacopyright BBC