El aspirante demócrata a la presidencia de Estados Unidos, Barack Orama, anunció su decisión de no usar fondos públicos para financiar su campaña con vistas a las elecciones de noviembre.
Al renunciar a los casi US$80 millones disponibles para enfrentar al republicano John McCain en la carrera hacia la Casa Blanca, queda en libertad de recurrir al dinero de donantes privados.
"No es una decisión fácil, especialmente porque apoyo nuestro robusto sistema de financiación pública de las elecciones", dijo el dirigente en un mensaje televisado a sus simpatizantes.
"Pero el sistema tal como existe hoy ha sido alterado y nos enfrentamos a oponentes que se conviertieron en maestros en jugar con este sistema alterado", agregó.
Molestia republicana
Según el senador de Illinois, la campaña republicana ya está usando fondos privados que aportan grupos con intereses especiales en Washington, con lo cual transgrede las reglas de financiación pública.
"Esta decisión tendrá consecuencias extraordinarias y de largo alcance que debilitarán el sistema de financiamiento público"
"Esta decisión tendrá consecuencias extraordinarias y de largo alcance que debilitarán el sistema de financiamiento público", expresó a los periodistas.
A poco de abrir la campaña para las presidenciales de noviembre, las encuestas muestran un delicado equilibrio en el gusto de los estadounidenses por ambos candidatos.
El último sondeo del diario Washington Post y la cadena ABC News, indica que Obama aventaja a McCain por 48% contra 42% entre los adultos aunque el republicano recibiría más apoyo entre los independientes.