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Martes, 14 de octubre de 2008 - 12:13 GMT

Toque mexicano al vino de Burdeos

Juan Carlos Rincón
BBC Mundo, enviado especial a Burdeos, Francia

Mientras decenas de recolectores realizan esta semana la vendimia de 2008 en su Château bordelés, Alfredo Ruiz Sánchez mira con optimismo sus viñedos y afirma que "no vinimos a jugar a hacer vino sino a producir uno de los mejores del mundo".

Los viñedos del Château Fonchereau en Montusan, Burdeos. (Foto Cortesía)

Antiguo Cónsul general de México en Francia entre 1993 y 1995, este abogado es hoy un dinámico empresario, director de la bodega bordelesa Château Fonchereau (Castillo de Fonchereau) y uno de los tres inversores mexicanos que adquirieron el dominio francés en 2006.

Es el único Château de propiedad latinoamericana en Burdeos; el corazón de los vinos considerados por muchos como los mejores del mundo.

Se trata de una propiedad de buen tamaño -50 hectáreas- para la famosa región vinícola y hasta hoy se han invertido 5 millones de euros en su renovación.

En apenas dos años, los vinos de Fonchereau recuperaron su lustre, consiguieron premios en concursos internacionales y apuntan ahora a un objetivo muy...pero muy ambicioso.

"Queremos ser, en el futuro, uno de los 100 mejores vinos de Burdeos", dice a BBC Mundo Alfredo con su voz firme, mezcla de optimismo racional, pasión y grandes ilusiones.

Y si hacemos la sumatoria de los grandes vinos bordeleses clasificados en 1855 con los de otras denominaciones de calidad que provienen del siglo XX, el camino para llegar a ese "Top 100", será largo.

Golpe de suerte

Sin embargo, el proyecto, que despegó en enero de 2006 con la compra de la propiedad por Alfredo y los hermanos José Luis y Alejandro Fernández, tiene mucho vigor y se abre camino paso a paso.

"Me siento como un pionero y he recibido comentarios de otros empresarios deseosos de repetir nuestra aventura"
Alfredo Ruiz Sánchez

Alfredo Ruiz Sánchez, Director y co-propietario del Château Fonchereau (Foto Juan Carlos Rincón)

Es corriente que franceses y europeos inviertan en viñedos en Latinoamérica -como es el caso en Argentina, Chile y México- pero extraño encontrar la relación contraria.

En el pasado francés hubo historias notables como el de la casa de champaña Ayala, cuyo nombre se origina en 1860 cuando el diplomático colombiano Edmundo de Ayala se casó con la nieta del Vizconde de Mareuil, Gabrielle d'Albrecht, y se entregó de lleno a promover este vino espumoso que se hizo famoso en las cortes reales de Gran Bretaña y de España.

Está también el caso de Château Beaumont, un dominio vinícola en Haut-Médoc, que fue propiedad en 1872 del ministro hondureño Jean-Víctor Herrán y en el siglo pasado, sucesivamente, de dos venezolanos; el coronel Ignacio Andrade y el senador Dionisio Ramón Bolívar Carvajal.

A Alfredo Ruiz Sánchez, la oportunidad de comprar un viñedo francés y entregarse a su pasión, se le presentó a su vuelta a México cuando se re-encontró con Nadine Vinot-Postry, la dueña de Château Fonchereau, bodega que ya conocía.

Nadine vive hoy en una histórica casa colonial en el centro de Cuernavaca, disfrutando del producto de la venta de su propiedad en Burdeos. Y Alfredo regresó a Francia.

Viticultor de tiempo completo

El castillo de Fonchereau está ubicado en Montussan, en la zona llamada Entre-Deux-Mers, entre los ríos Garona y Dordoña; 14 km al este de Burdeos y 20 km al oeste de los famosos viñedos de Pomerol y de Saint Emilion.

"La razón social de la empresa es francesa pero el capital es mexicano. Somos una avanzada de la exportación de capitales de Latinoamérica y adquirir un viñedo es una gran idea", nos explica Alfredo Ruiz Sánchez.

Château Fonchereau en cifras


Château Fonchereau (Foto cortesía)

Ahora vive en la propiedad con su esposa y sus dos hijos, dedicado totalmente a recuperar el prestigio de Fonchereau, que además de viñedos, en la segunda guerra mundial fue una emisora de radio clandestina de la resistencia contra los nazis.

El terreno es ondulado y rodeado de bosques que protegen los plantíos de las heladas y crean un microclima favorable.

A su vez, los suelos tienen excelente drenaje y son de gravas arcillo-arenosas que favorecen los vinos tintos de calidad.

"Decidimos recuperar primero las viñas y dejamos la cosmética de la casa para más adelante", cuenta a BBC Mundo el empresario mexicano.

En viticultura, la columna vertebral de una propiedad es el viñedo y su terreno, a los cuales se les une la tecnología, los medios de producción y un personal calificado.

Y Alfredo Ruiz sabe de lo que habla porque es originario de la región agrícola mexicana de Sinaloa, conocida por la alta calidad de sus legumbres y de los tomates de exportación.

Futuro alentador

Aunque es consciente de que aún hay mucho trabajo por hacer en el dominio, Alfredo es respetuoso de las tradiciones y con su visión ecológica es partidario de una intervención limitada.

Grapas de uva del Château Fonchereau

En Château Fonchereau se replantaron viñas, se compró nuevo equipo agrícola, se renovó el parque de barricas y se contrataron dos enólogos de renombre: como consejero a Gilles Pauquet, quien trabajó en el famoso Château Cheval Blanc en Saint Emilion, y como winemaker a Stéphane Toutounji.

Este último es igualmente el enólogo del Chateau Latour-Laguens, que con gran pompa fue adquirido en febrero de este año por una empresa china.

La medalla de oro en el Concurso Mundial de Bruselas 2007, fue la primera recompensa al esfuerzo emprendido y un gran estímulo a los planes.

"La ambición es producir un vino de alta gama en los próximos cinco años", nos dice Alfredo con firmeza pero con realismo.

Paralela a esa meta a mediano plazo está el proyecto de construir un complejo de turismo enológico; un hotel integrado al viñedo para que los visitantes conozcan el proceso de producción y obviamente lo disfruten aún más bebiendo los vinos de Fonchereau.

Y a propósito de ello, al final de nuestro encuentro en Burdeos, cuando le pregunto a Alfredo, ¿Cuál es su mejor vino?, piensa con calma, sonríe y me asegura: "Todos. Cada uno es diferente, tiene su propia vida, su propia inercia".




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VÍNCULOS
Sitio del Château Fonchereau
Sitio del Concurso vinícola Mundial de Bruselas
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