"No será el miedo a la locura lo que nos obligue a bajar la bandera de la imaginación", escribió André Breton en el Primer Manifiesto Surrealista, en 1924.
Pero quizás ni el propio escritor francés imaginó que un documento en contra de los valores comerciales llegara a venderse, en una subasta en París, por varios millones de dólares.
El único ejemplar completo que se conoce del Manifiesto Surrealista -uno de los documentos más raros de la historia del arte moderno- se remató como parte de un lote de nueve manuscritos únicos de Breton que alcanzó el equivalente a US$5,6 millones.
El comprador, Gérard Lhéritier, prevé exponer la obra en el Museo Privado de Cartas y Manuscritos de la capital francesa.
"Poison soluble"
El documento, de 24 páginas escrito en un cuaderno escolar, fundamenta los principios de uno de los movimientos artísticos más importantes del siglo XX, que es hoy parte del lenguaje del arte, el diseño y la publicidad, como dice el periodista de la BBC Lawrence Pollard.
Según Pollar, el manifiesto llama la atención por su escritura cuidada, a pesar de que defiende la creación artística sin cánones y la escritura automática, una técnica literaria que consiste en dejar libre expresión al subconsciente.
De hecho, el manuscrito fue concebido originalmente como el prólogo de "Poison soluble", la obra de escritura automática que también formaba parte del lote ofrecido por la casa de subastas Sotheby's.
Tanto el manuscrito como "Poison soluble" y el resto de las piezas -cuadernos con poemas, bocetos y textos- formaron parte de la colección de la primera esposa de Breton, Simone Collinet.
Surrealismo
Sotheby's se basó en la notoriedad de su pieza estrella, el Manifiesto Surrealista, para dar más relevancia al lote en subasta.
Y es que el Manifiesto es visto por los críticos como el impulsor de un movimiento que incluyó a figuras como Salvador Dalí, Luis Buñuel y Rene Magritte y que abarcó expresiones como la pintura, la arquitectura, la literatura, el cine y los medios audiovisuales.
El propio Breton, en el Manifiesto Surrealista, definió al movimiento como "un dictado del pensamiento, sin la intervención reguladora de la razón, ajeno a toda preocupación estética o moral".
Sin embargo, el surrealismo tuvo una fuerte repercusión en el desarrollo estético contemporáneo.
Quizás por eso, y por la alta cotización de las creaciones de los maestros del movimiento, para algunos puede resultar irónico, e incluso surreal, el alto valor comercial del lote de Breton que acaba de ser subastado en París.