Un huevo Fabergé, fabricado para la familia de banqueros Rothschild, alcanzó el subasta por el precio récord de US$18 millones.
Conocido como el huevo Rothschild, data de 1902 y es parte de la docena fabricada de acuerdo con los estándares de la casa imperial rusa que permanece en manos privadas.
El huevo color rosa tiene un reloj y encierra un pequeño gallo de oro y diamantes, que sacude la cabeza y bate las alas cuando dan las campanadas de la hora en punto.
Un coleccionista de arte ruso adquirió el ejemplar que remató este miércoles la casa Christie's, en Londres.
Un secreto de familia
El huevo, que jamás había sido exhibido en público, apenas estaba documentado en algunos registros de familia.
Fabricado por Peter Carl Fabergé, fue entregado como regalo a Germaine Halphen cuando se comprometió con el barón de Rothschild en 1905.
Desde entonces permaneció en la familia, hasta finales del siglo XX, cuando se vendió en San Petersburgo, Rusia.
Anthony Phillips, director internacional de platería y obras rusas en Christie's, dijo que el Huevo Rothschild Fabergé "encapsula cada una de las características que define a una verdadera obra de arte".
La puja duró 10 minutos, y su resultado rompió dos récords: el del reloj más caro, y el objeto ruso más caro de la historia.
Tradición rota
Los huevos de Fabergé surgieron en 1885, cuando el entonces zar Alejandro encargó el primero como regalo de Pascuas para su esposa, la emperatriz María Fedorovna.
En ese entonces la Pascua era la fiesta más importante del calendario ruso.
La zarina quedó tan enamorada del huevo que salió de las manos de Fabergé -una pieza de esmalte con yema de oro y una pequeña gallina del mismo material coronada con diamantes- que su esposo volvió a encargar otro huevo para cada Pascua.
Tras la muerte de Alejandro en 1894, su hijo Nicolás continuó la tradición, pero encargó dos huevos por año: uno para su madre y otro para su esposa.
El zar y su familia fueron ejecutados en 1918.
Fabergé fabricó cerca de 50 huevos para la familia imperial rusa, aunque no todos sobrevivieron la era soviética. Además creó una docena de huevos similares para clientes privados.