El escándalo de Abu Ghraib -los actos de tortura y vejaciones practicadas por soldados estadounidenses a presos iraquíes- se queda en suelo estadounidense enmarcado en las obras del pintor colombiano Fernando Botero.
Y es que el artista decidió donar a la Universidad de Berkeley, en California, una serie de 47 obras, entre las cuales hay pinturas y dibujos dedicados a los horrores ocurridos en el recinto carcelario situado al oeste de Bagdad.
"Es la universidad más liberal, más progresista, la que más ha hecho por los derechos civiles, y además porque es la primera institución que me invitó a exponer estas obras en Estados Unidos", dijo Botero en la entrevista que concedió al programa BBC Mundo Hoy.
"El arte deja un testimonio de un hecho inaceptable, y de eso se trataba", señaló el pintor.
Donación
"Considero que hubiera sido inmoral tratar de hacer una ganancia sobre el dolor y el sufrimiento humano"
Pero las pinturas de Abu Ghraib nunca tuvieron un fin comercial, dijo Botero.
"Considero que hubiera sido inmoral tratar de hacer una ganancia sobre el dolor y el sufrimiento humano", afirmó.
El escándalo salió a la luz en abril de 2004, a raíz de la divulgación de una serie de fotos filtradas a la prensa.
Las imágenes conmocionaron a la opinión pública mundial y pusieron en entredicho las formas de operar del Ejército de Estados Unidos en Irak. Botero, con su estilo único, hace lo propio.