El Papa Benedicto XVI será el primer pontífice en aprovechar el poder solar para inyectarle energía al Vaticano.
Los deteriorados techos de teja del auditorio Paulo VI serán reemplazados el próximo año con celdas fotovoltaicas para convertir la luz solar en electricidad.
Las celdas generarán suficiente energía para iluminar, calentar o refrescar la principal sala de audiencias, dicen los ingenieros del Vaticano.
David Willey, corresponsal de la BBC en Roma señala que el Vaticano está poniendo un ejemplo al resto de Italia, país que avanza lentamente en el aprovechamiento de la energía solar.
Energía excedente
El anuncio llega a casi un año de que el Papa haya criticado "el desequilibrio en el uso de energía" en el mundo.
El auditorio Paul VI fue diseñado por el arquitecto Pier Luigi Nervi y construido en 1969.
Los paneles de cemento en su techo se han deteriorado y, de cualquier manera, iban a ser reemplazados, dijo el ingeniero Pier Carlo Cuscianna.
Cuando la sala no esté en uso, el excedente de energía se canalizará a la red eléctrica del Vaticano.
El Vaticano está considerando colocar paneles solares en otros edificios, aunque la Basílica de San Pedro y otros monumentos históricos no serán tocados.