Éste es el invierno más frío de la última década en Moscú, la capital de Rusia, y los meteorólogos predicen que las temperaturas bajarán a 34 grados esta semana.
La situación es especialmente desesperada para las cerca de 10.000 personas sin hogar, muchos de ellas ancianas y enfermas, que viven en las calles moscovitas.
La policía ha recibido órdenes de tratarlos mejor que de costumbre y se han puesto carteles en mercados y estaciones de ferrocarril para indicarles donde pueden recibir alimentos y atención médica.
Sin embargo, en la madrugada del martes dos personas murieron de hipotermia y otras 14 fueron hospitalizadas.
Por otra parte, miles de niños no están asistiendo a clases en ésta y otras ciudades del país, debido a las bajas temperaturas.
Vodka para elefantes
En diversas regiones de Rusia -sobre todo en Siberia y en las zonas próximas al Ártico- las temperaturas suelen ser más extremas en invierno, pero en Moscú y sus alrededores normalmente no bajan tanto.
Sin embargo, este año varias ciudades de la región se han visto afectadas.
"Seguiremos bañándonos aunque baje a -60 grados, como hacen en Yakutia"
Según informes, en la ciudad de Yaroslav, situada a 280 kilómetros de la capital, hasta los cuidadores de un circo han decidido darle de beber vodka a los elefantes para que se les quite el frío.
"Los caliento con alcohol", dijo su domador, Andréi Kornilov, según la prensa local.
Pero este frío inusual no ha logrado que los miembros del famoso club de "morsas" de Rusia desistan de sus tradicionales chapuzones en las aguas heladas.
"Seguiremos bañándonos aunque baje a 60 grados, como hacen en Yakutia", dijo el presidente del club, Vladimir Grebenkin.
"El baño de las morsas no se detiene: la estación comenzó a finales de diciembre y seguirá hasta marzo", le dijo a la agencia de noticias Interfax.