Las discrepancias en el seno de la Iglesia anglicana, debido a la consagración en Estados Unidos de un obispo abiertamente homosexual, se ahondaron en las últimas horas con la condena emitida por jerarcas religiosos africanos.
Este domingo, Gene Robinson se convirtió en el primer obispo abiertamente homosexual de la Iglesia episcopal, la rama en EE.UU. de la Comunidad Anglicana Mundial, lo que incrementa aún más la anunciada posibilidad de un cisma en esa denominación cristiana.
Pocas horas después de la consagración episcopal, el arzobispo Peter Akinola, sumo prelado de la Iglesia anglicana en Nigeria, calificó de "deplorable" la presencia de medio centenar de obispos estadounidenses en la ceremonia de consagración de Robinson como obispo de New Hampshire.
"La Biblia dice que no podemos permitir a ese tipo de personas (homosexuales) trabajar dentro de la Iglesia"
De hecho, el arzobispo Akinola habló de "un estado de comunión rota", lo que los analistas interpretan como un reconocimiento tácito del cisma.
África, Asia y A. Latina
El prelado manifestó que su opinión es la misma de la mayoría de los obispos anglicanos de África, Asia y América Latina.
Por ahora han alzado también su voz el obispo Thomas Kogo, de Kenia, y el portavoz de la Iglesia anglicana en Uganda, Jackson Turyagyenda.
En palabras del obispo Kogo: "La Biblia dice que no podemos permitir a ese tipo de personas (homosexuales) trabajar dentro de la Iglesia".
Entretanto, el vocero Turyagyenda aclaró que la Iglesia anglicana en Uganda mantiene su posición inicial de no reconocer a la diócesis estadounidense de New Hampshire.
La Comunidad Anglicana Mundial cuenta con unos 80 millones de fieles.