Skip to main content
BBC Mundo / AMÉRICA LATINA
Versión gráfica
Portada | Internacional | Economía | Ciencia y Tecnología | Cultura y Sociedad | Participe
Domingo, 23 de noviembre de 2008 - 06:17 GMT

Los cien días de Lugo

Max Seitz
BBC Mundo, Cono Sur

Fernando Lugo

El presidente de Paraguay, Fernando Lugo, cumple este domingo 100 días en el poder en medio de un persistente optimismo de la población por el cambio y, al mismo tiempo, un relativo desencanto por la marcha de sus reformas.

Lugo, de la Alianza Patriótica para el Cambio (APC), asumió como mandatario el 15 de agosto, luego de derrotar en las elecciones de abril al Partido Colorado, que estuvo seis décadas en el poder.

Los paraguayos votaron al ex obispo por sus promesas de justicia social, combate contra la corrupción, profesionalización del Estado y reforma agraria, todas demandas de larga data en el país. Su llegada a la Presidencia generó una expectativa comparable con el advenimiento de la democracia en 1989.

Sin embargo el propio Lugo, enfrentado con la realidad de Paraguay, tuvo que admitir que los tan ansiados cambios no eran sencillos ni podían hacerse con la velocidad esperada.

"Creo que estamos dando pasos lentos, adelante, con dificultades, pero vamos a seguir avanzado", dijo recientemente el mandatario. "Mi gobierno constituye una respuesta inequívoca a las muchas demandas acumuladas y oportunidades perdidas en las últimas décadas".

Es más: el vicepresidente Federico Franco advirtió que algunos problemas no van a ser resueltos en seis meses y otros ni siquiera en cinco años.

La oposición, por su parte, ha encontrado en estas muestras de cautela una oportunidad para criticar duramente al gobierno. Por ejemplo, el diputado del Partido Colorado Víctor Bogado afirmó que Lugo "no tiene hoja de ruta, un plan y conceptos elementales de manejo del Estado".

"Sin espectacularidad"

Los observadores paraguayos coinciden en que la imagen general de la gestión del presidente es positiva porque sigue aglutinando las expectativas de cambio, aunque en algunos sectores de la población se percibe un leve desencanto por la lentitud y la escasa profundidad de algunas de sus reformas.

"Creo que estamos dando pasos lentos, adelante, con dificultades, pero vamos a seguir avanzado"
Fernando Lugo, presidente de Paraguay

"Hay quienes perciben que a estos 100 días de gestión les faltó espectacularidad, porque las modificaciones han sido muy paulatinas y sin virajes drásticos", explicó a BBC Mundo el analista político Alfredo Boccia.

"Yo creo que Lugo ha apostado a la gradualidad para gobernar con tranquilidad, sin generar confrontación ideológica", añadió.

"Hay que recordar que con él se produjo la primera alternancia de signo político en seis décadas y había temores de que hubiera violencia. Pero como esto no ha sucedido porque el Partido Colorado sigue en estado de knock-out tras su derrota en los comicios, algunos paraguayos consideran que el gobierno va muy despacio en relación con sus esperanzas de cambio".

En este sentido, el propio vicepresidente Franco ha reconocido que hay "un desencanto de la ciudadanía que hay que corregir".

Promesas y acciones

Los desafíos que ha afrontado Lugo no son menores y ponen de manifiesto lo ambiciosas que fueron sus promesas electorales, las cuales se resumen en mejorar de forma radical la calidad de vida de los paraguayos.

"Hay quienes perciben que a estos 100 días de gestión les faltó espectacularidad, porque las modificaciones han sido muy paulatinas y sin virajes drásticos"
Alfredo Boccia, politólogo

Con una pobreza que -según cifras oficiales- alcanza al 35% de la población, Paraguay es una de las naciones más desiguales de América Latina, donde trabajo, educación y salud no alcanzan a todos.

La riqueza está concentrada en pocos terratenientes que cultivan soja y la exportan, mientras numerosos campesinos no tienen acceso a la tierra.

El mandatario se ha referido en muchas oportunidades a la reforma agraria y ha destinado US$15 millones para mejorar la situación de los labriegos, pero no aún no ha presentado un programa detallado.

Esto ha inquietado igualmente a los latifundistas y a los movimientos sin tierra, que han protagonizado protestas y enfrentamientos.

Si de justicia social se habla, Lugo ha obtenido tal vez los mejores resultados en el área de la salud, porque por primera vez la atención en los hospitales públicos se ha vuelto totalmente gratuita.

El mandatario también había prometido combatir la corrupción. Transparencia Internacional ubica a Paraguay entre los países latinoamericanos más afectados por ese flagelo como "consecuencia de décadas de saqueo, clientelismo e impunidad que socavó todos los niveles de la población".

En este sentido, Lugo ha avanzado en la investigación de la gestión paraguaya en la represa binacional Itaipú (administrada junto con Brasil), a la que se atribuye la presunta malversación de fondos durante el gobierno de su predecesor, el colorado Nicanor Duarte Frutos.

También ha encarado un programa de modernización del Estado y profesionalización de la función pública. Despidió a empleados que supuestamente figuraban en planta pero no acudían a sus puestos de trabajo, lo que le ha abierto otro frente de conflicto.

Posibles obstáculos

Según el analista político Alfredo Boccia, Lugo podría afrontar una serie de obstáculos para llevar adelante sus reformas en lo que le resta en su gestión de cinco años.

"Para empezar, su relación de fuerzas en el Congreso es bastante débil. Cuenta básicamente con el apoyo del Partido Liberal, mientras que los colorados, ahora en la oposición, siguen teniendo peso en el Parlamento", explicó a BBC Mundo.

Boccia también mencionó como posible escollo una eventual ruptura dentro del gobierno.

"Me refiero al inestable vínculo entre Lugo y el vicepresidente Franco, en el que se ha notado cierta tensión y desconfianza que hasta ahora no ha ido más allá que algunas rencillas, quejas o falta de invitación a reuniones".

Franco es investigado por una fiscal por presuntamente conspirar para desplazar del poder al mandatario paraguayo, pero él ha negado de plano esta acusación.

Boccia agregó: "Otra fuente de problemas para las transformaciones que propone Lugo podría ser una gran crisis social en el campo que enfrente a campesinos sin tierra con productores de soja".

Más allá de que estas dificultades se materialicen o no, los observadores coinciden en que, después de 100 días de mandato de Lugo, la mayoría de los paraguayos creen que debe darse más oportunidades al gobierno para realizar los cambios que ya se reconocen como complejos.

"En general podría decirse que, más allá de cierto desencanto con el ritmo de las reformas, la gente sigue apoyando a Lugo y continúa esperando tiempos mejores", concluyó Boccia.




Envíe esta nota por e-mail
NOTAS RELACIONADAS:
Fin a crisis en el Congreso
(05 09 08 |  América Latina )

Líderes americanos apoyan a Lugo
(03 09 08 |  América Latina )

Lugo denuncia "plan golpista"
(02 09 08 |  América Latina )

Llanto y perdón de Lugo
(29 08 08 |  América Latina )

Lugo remueve cúpula militar
(22 08 08 |  América Latina )

El desafío de Lugo
(15 08 08 |  América Latina )

"Recibimos un país devastado"
(07 08 08 |  América Latina )

Vaticano: Lugo es oficialmente laico
(30 07 08 |  América Latina )

Triunfo histórico de Lugo
(21 04 08 |  América Latina )

Perfil: el ex obispo presidente
(21 04 08 |  América Latina )

Radiografía de Paraguay
(29 08 08 |  Paraguay )

VÍNCULOS
Presidencia de Paraguay
El contenido de las páginas externas sugeridas no es responsabilidad de la BBC



Búsqueda:  

Portada | Internacional | Economía | Ciencia y Tecnología | Cultura y Sociedad | Participe
^^ Arriba | Escríbanos | Ayuda | ©