La corrupción a menudo implica sobornos y malversación, pero no se trata sólo de dinero. En los países pobres puede ser la diferencia entre la vida y la muerte, cuando los fondos para hospitales y agua potable están en juego.
Eso es lo que subrayó la jefa de Transparencia Internacional, Huguette Labelle, este martes al presentar el informe de la organización en el que 22 países del continente americano muestran "un problema grave de corrupción", y once, "niveles de corrupción desenfrenados".
Esos 22 países obtuvieron una calificación inferior a cinco sobre un total de diez puntos, mientras que los once peor ubicados ni siquiera lograron superar la marca de los tres puntos.
Resultado por país en A. Latina
Los países latinoamericanos peor clasificados en el "Índice de Percepción de la Corrupción" de TI son Haití, Venezuela, Ecuador, Paraguay, Nicaragua, Honduras y Argentina.
Entre los 180 países analizados, Haití ocupó el puesto 177 seguido por Venezuela (158), Ecuador (151), Paraguay (138), Nicaragua (134), Honduras (126) y Argentina (109).
Este panorama regional preocupa a TI: "Los resultados reflejan la triste tendencia que ha afectado a la región durante los últimos años y que persiste".
Reformas
El informe añade: "Las iniciativas anticorrupción parecen haberse paralizado en gran medida, lo que resulta inquietante a la luz de los programas de reforma impulsados por numerosos gobiernos".
"Tiene que funcionar el ABC del Estado democrático"
¿Significan esas cifras, entonces, que se está perdiendo en América Latina la lucha contra la corrupción?
"Yo no diría que es una pérdida, sino más bien yo diría que es una pena que a pesar de las reformas y un impulso tanto de la sociedad civil como de algunos funcionarios con ánimo reformista, la batalla no haya podido despegar del todo", le dijo a BBC Mundo Alejandro Salas, director regional de TI para las Américas.
¿Pero cuál es la solución que TI propone? Salas manifestó que "la fórmula es básica. Si vemos gobiernos en general dominados por un ejecutivo muy fuerte, con un sistema judicial débil y con un parlamento sobrepolitizado y muy dominado por algunos grupos de interés, en algunos casos legales y otros ilegales, se trata de tener un mejor balance.
"Es decir, que el ejecutivo esté más controlado por los otros poderes. Que el judicial esté debidamente provisto de autonomía, de recursos; tiene que funcionar el ABC del Estado democrático", puntualizó.
"Tenemos en general excelentes normas; muchas veces estamos a la vanguardia del diseño legislativo en varios temas, pero sabemos que nuestro punto débil siempre es la aplicación de la ley".
Avances
En el otro lado del espectro, TI destaca que en América Latina se ha avanzado notablemente en la adopción de las convenciones e instrumentos legales contra la corrupción.
"Nuestro punto débil siempre es la aplicación de la ley"
Las naciones de la región con mejor posición en el índice son Chile y Uruguay, con el puesto 23 a nivel internacional, y Puerto Rico y Costa Rica, con las posiciones 36 y 47, respectivamente.
En el continente americano Canadá es el país con mejor puntuación, seguido de Estados Unidos, Santa Lucía y Barbados.
A nivel internacional, las naciones con menor nivel de percepción de corrupción, según TI, son Dinamarca, Suecia y Nueva Zelandia, y las peor ubicadas son Somalia, Birmania e Irak.