Duncan Kennedy
BBC, México
El gobierno de México está desplegando miles de soldados y policías federales adicionales para combatir los carteles de las drogas, después de una serie de asesinatos a oficiales de la policía en días recientes.
Más de mil personas han muerto en lo que va del año en hechos violentos relacionados al narcotráfico.
Cerca de 3.000 soldados y oficiales de policía se unirán a la lucha contra el narcotráfico.
La medida significa que el total de efectivos combatiendo los capos de la droga en todo el país es de más de 30 mil.
Las fuerzas adicionales están siendo enviadas al estado norteño de Sinaloa.
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La violencia se ha agudizado particularmente en Sinaloa en las últimas semanas con más muertes, asesinatos y mayor despliegue de armamento por parte de las pandillas de las drogas.
También se cree que el cartel de Sinaloa contrató los sicarios que asesinaron a un alto oficial de la policía mexicana la semana pasada.
Edgar Millán, que fungió durante apenas 30 días como director provisional de la policía federal, fue acribillado frente a su casa en la capital.
Él era uno de los seis altos oficiales en todo el país que murieron en las últimas dos semanas.
El presidente de México Felipe Calderón prometió la semana pasada que retomaría las calles de los carteles.
Coletazos
Sin embargo, desde que asumió el poder en 2006, más de 3.500 personas han muerto debido a la violencia.
Algunos portavoces del gobierno argumentan que la reciente oleada de homicidios es una señal de que los carteles están siendo debilitados por el despliegue masivo de tropas y que están intentando responder.
Pero hay otros que dicen que los carteles continúan siendo una fuerza peligrosa que puede adaptarse a todo con el fin de mantener el control del suministro de drogas hacia los Estados Unidos, valorado en cerca de US$20.000 millones.