Cientos de pobladores de las zonas aledañas al Tungurahua recibieron la orden de evacuar, luego de que la actividad del volcán incrementara y las columnas de ceniza que habitualmente arroja alcanzaran varios kilómetros de altura.
Cerca de un millar de personas debieron abandonar sus hogares en la vecindad de la mama, como llama la tradición indígena al monte, ubicado a unos 130 km al sur de Quito.
El presidente Rafael Correa anunció que el estado de emergencia deberá extenderse durante 60 días más. El volcán se encuentra en proceso de erupción desde hace nueve años.
En 2006, una erupción del Tungurahua mató a cuatro personas y dejó miles sin hogar en los caseríos y poblados de la zona.
El volcán, cuyo nombre se traduce como "Esófago de fuego" del quechua, escupió lava y arrojó cenizas a 10 km de alto el miércoles.
El polvo gris cubrió varios kilómetros cuadrados de plantíos a la redonda, destruyendo propiedades, cosechas y ganado. Sin embargo, muchos lugareños no acataron la disposición de las autoridades y prefirieron regresar a sus casas en el transcurso del día.
Miedo
Según una leyenda indígena, la mama Tungurahua tiembla y hace erupción cuando recuerda a su amante, el monte Altar. Su romance quedó trunco cuando el taita Chimborazo, su esposo, se vengó furioso.
Esta vez, la nostalgia de la mama hizo que Luis Peñafiel y su familia lo dejaran todo para buscar refugio en Pelileo.
"No soportábamos más el jaleo", dijo.
"Los niños estaban asustados y no dejaban de gritar. También las mujeres estaban muertas de miedo, por eso decidimos abandonar la zona", explicó a la agencia Reuters.
"El volcán entró en un nuevo ciclo de erupción explosiva, un proceso que no parece estar calmándose", explicó Hugo Yepes, director del Instituto de Geofísica de Ecuador.
Los habitantes de la ladera oeste del Tungurahua han sido los más afectados, especialmente las comunidades de Bilbao, Cusua, Chacauco, y Puela.
La zona de alto riesgo, evacuada en cuanto los sismógrafos comenzaron a dar la señal de alerta, incluye el sector de Cusúa, la quebrada de Runtún y Juive. Además, se ordenó la retirada de los turistas de Baños.