Eric Lemus
San Salvador
Un décimo contingente de 280 soldados salvadoreños parte a Irak bajo la bandera de seguir apoyando las labores humanitarias y de reconstrucción.
El presidente de El Salvador, Antonio Saca, entregó el pabellón a la tropa que viaja para reemplazar a los miembros de la novena misión del batallón "Cuscatlán".
"De acuerdo a las peticiones de Naciones Unidas, nuestra presencia se irá reduciendo en la medida que así lo ameriten las circunstancias", dijo en un acto realizado en la Brigada de Artillería, ubicada en San Juan Opico, La Libertad, 30 kilómetros al noroeste de San Salvador.
Saca recordó que desde el envío del noveno contingente ya había reducido la misión de 380 a 280 hombres.
"Llegará el momento de hacer una disminución casi total de nuestras tropas", afirmó el mandatario, pero no aseguró si enviará o no una décimoprimera misión este año.
Oposición
El partido de izquierda Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) rechaza la presencia salvadoreña en Irak y el envío de una nueva misión.
"No puede seguir siendo complaciente y estando en línea con las políticas ocupacionistas de Estados Unidos, pues el saldo que ha pagado el país por ello es alto", dijo el diputado Humberto Centeno, tras la aprobación en el Congreso del envío de dos misiones más a Irak hasta el 31 de diciembre de 2008.
A lo largo de estas nueve misiones, el batallón "Cuscatlán" ha sufrido la baja de cinco militares de diverso rango, además de una veintena de heridos.
Sin embargo, durante la ceremonia militar de este martes, el jefe de estado salvadoreño reiteró que, "aunque estas decisiones del presidente sean difíciles, son decisiones que van en línea con mi pensamiento de combatir el terrorismo, el cual sufrimos aquí en El Salvador durante los años de la guerra".
El Salvador sufrió una guerra civil, entre 1980 y 1992, que cobró la vida de más de 70.000 víctimas civiles y 10.000 desaparecidos.
Aliado de EE.UU.
El Salvador es el único país latinoamericano que mantiene tropas en Irak desde agosto de 2003, en apoyo a la política exterior de Estados Unidos.
"Nosotros no somos combatientes, sino un contingente de reconstrucción"
El jefe del Estado Mayor Conjunto del ejército de Estados Unidos, almirante Michael Mullen, visitó las instalaciones del batallón "Cuscatlán", en enero pasado, para expresar su agradecimiento a los soldados que participan en la décima misión.
Y, en diciembre pasado, el jefe del Comando Sur de Estados Unidos, almirante James Stavridis, entregó una placa de reconocimiento al ejército salvadoreño en un acto al que asistieron veteranos de la guerra en Irak.
En aquella oportunidad, el ex jefe de la Fuerza Armada, Otto Alejandro Romero, afirmó que Estados Unidos "históricamente ha sido nuestro aliado incondicional y es justo reconocer el apoyo que nos proporcionaron durante la lucha contra el comunismo internacional".
"No somos combatientes"
Al acto protocolario de entrega del pabellón, fueron invitados también los familiares de los 280 soldados para acompañarlos en los últimos días previos a su viaje.
"Si yo voy allá, es por que el Señor me manda", dice el sargento Pedro Ramos, junto a su esposa. Ramos sirve en el ejército desde hace 20 años y profesa la fe evangélica.
Para él, su seguridad está garantizada en su convicción cristiana y en el entrenamiento militar que ha recibido.
"Nosotros no somos combatientes, sino un contingente de reconstrucción. Nosotros siempre recibimos un entrenamiento por si las cosas suceden, pero esperamos que el Señor nos lleve siempre de la mano. Él me lleva y él me traerá".
Durante la ceremonia se efectuó un minuto de silencio en honor a los cinco soldados caídos y se dispararon balas de salva.
Solidaridad con Colombia
El presidente Saca aprovechó también el acto castrense para denunciar la violencia que sufre Colombia.
"Todavía hay naciones como Colombia y colegas como Álvaro Uribe que sufren el terrorismo de parte de las FARC, que es un grupo que secuestra y masacra y mantiene en zozobra a sus conciudadanos", dijo.
Una marcha organizada por la comunidad colombiana residente en El Salvador se solidarizó este lunes con las víctimas de secuestros por parte de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
En la actividad pública, Jaime Gutiérrez, coordinador de la marcha, leyó un comunicado en el que demandó de la comunidad internacional que no reconozcan a las FARC como una organización representativa de la sociedad colombiana.
El embajador de Colombia en El Salvador, Fabio Torrijos, dijo que "lo que quiere el pueblo de Colombia simplemente es que se bajen los espíritus y que se llegue a una solución".
Saca expresó su apoyo y solidaridad a su homólogo sudamericano.