Una convocatoria que originalmente se hizo a través de Internet contra el secuestro y la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), reunió este lunes a millones de personas que marcharon por las calles de las principales ciudades del país y también en el exterior.
El comandante de la policía de Bogotá, general Rodolfo Palomino, informó que, hacia el mediodía, unas dos millones de personas habían salido a las calles de la capital colombiana -que tiene 7 millones de habitantes- a marchar y a concentrarse en diferentes plazas, parques y calles.
Decenas de miles más lo hicieron en otras ciudades colombianas, como Medellín, Cali, Barranquilla, Cartagena, Cúcuta y Valledupar.
En una transmisión por televisión desde Valledupar, en la frontera con Venezuela, el presidente Álvaro Uribe expresó su gratitud "a los colombianos residentes en tantos países del mundo, que hoy se han unido con nosotros en esta cadena de energía espiritual contra el secuestro y contra el crimen".
Y dijo que "entendemos que esta marcha también es una exigencia del pueblo colombiano a nosotros, para que aportemos todas nuestras energías, todos nuestros esfuerzos por la erradicación definitiva del secuestro".
Análisis: ¿Servirán de algo las marchas?
Tres demostraciones
Aunque la convocatoria inicial era sólo contra las FARC, el opositor Polo Democrático Alternativo (PDA) y los familiares de 43 soldados, policías y políticos en poder esa guerrilla hicieron demostraciones por su cuenta, donde insistieron en la búsqueda de un acuerdo humanitario. Mientras el PDA hizo marchas y concentraciones, los familiares prefirieron reunirse en las iglesias.
La mayoría de quienes salieron a las calles gritaron consignas como: "No más secuestros. No más mentiras. No más muertes. No más FARC".
A la Plaza de Bolívar de Bogotá llegaron miles de personas de dos de las marchas, que terminaron unidas al mediodía, cuando se soltaron centenares de globos de colores, se batieron banderas y hubo aplausos.
Allí, el secretario del PDA, Daniel García-Peña, le dijo a BBC Mundo que "cuando uno dice 'No a las FARC' muchos lo que están planteando es que las FARC deben acabarse a plomo y eso lo que hace es profundizar la guerra y de alguna manera condenar a los secuestrados para que se pudran en la selva".
Otro de los presentes, el senador Jorge Robledo, del PDA, declaró a BBC Mundo que "nos movilizamos contra el secuestro, pero también contra el paramilitarismo, que es inmenso y avanza en medio de la impunidad. Y nos preocupa el paramilitarismo que rodea a gente tan cercana al presidente (Uribe)".
A la Plaza también llegó Isabel Rodríguez, quien declaró a BBC Mundo: "Soy víctima de las FARC, que en 2001 masacraron a mis amigos, cinco chicos de Ibagué que subieron a hacer turismo a los nevados del Tolima y el Ruiz".
Vea: Imágenes de las protestas
¿Por qué no marcharon?
En cambio, una mujer que se identificó como Olga Lucía distribuía volantes donde se invitaba a no participar en las marchas.
"Aquí nadie está diciendo nada frente al genocidio de los paramilitares. Nosotros no compartimos ni el programa ni los métodos de las FARC, pero creemos que esta marcha va a fortalecer las políticas de derecha encabezadas por (el presidente Álvaro) Uribe", declaró Olga Lucía a BBC Mundo.
Por el contrario, el profesor John Jairo Pérez dijo que él sí marchaba porque "las FARC, con todo su accionar y los demás grupos, les han dado motivos a la juventud, que inició esto, para que se levante sin miedo contra ellas".
BBC Mundo les preguntó a varios de los presentes en la Plaza de Bolívar si tienen sentido estas marchas y si pueden cambiar en algo las cosas.
"Estas marchas polarizan más la vida nacional. Ves camisetas que dicen 'No al despeje', que son las del Ministerio de Agricultura, y ves camisetas que dicen 'Acuerdo Humanitario', respondió Jesús Aníbal Suárez, un editor.
Más al norte, en otra concentración que hubo en la zona del centro financiero del norte de la ciudad, estaba Clara Rojas, la fórmula vicepresidencial de Ingrid Betancourt, quien permaneció casi seis años secuestrada por las FARC y volvió a la libertad a comienzos de enero pasado.
"Ojalá que las FARC escuchen a las personas que desde Colombia y el exterior están pidiendo que liberen a las personas que aún tienen cautivas. Yo, con el alma les pido que por favor escuchen este mensaje que les está enviando Colombia. Yo quiero pensar que esta movilización va a servir de algo", declaró Rojas.
En la misma zona se encontraba Ramiro Bejarano, un conocido columnista del semanario El Espectador.
Bejarano le dijo a BBC Mundo que él cree que las marchas que hubo este lunes no van a conmover a las FARC, así "hayan visto esos mares de gente en las calles".
Sin embargo, señaló que las marchas "le tienen que decir algo a los amigos de las FARC en el exterior. Ojalá les cierren puertas internacionalmente, sobre todo en Europa".
Contra las FARC, el secuestro y...