Los prefectos (gobernadores) de cuatro departamentos de Bolivia anunciaron este lunes que pedirán el envío a su país de observadores internacionales de la Organización de Estados Americanos (OEA) y la Organización de Naciones Unidas (ONU).
Los mandatarios regionales hicieron el anuncio durante una escala en la ciudad de Miami, de paso para las ciudades de Washington y Nueva York.
Según los prefectos de Santa Cruz, Rubén Costas; de Tarija, Mario Cossío; de Cochabamba, Manfred Reyes; y de Beni, Ernesto Suárez, Bolivia vivirá días de mucha tensión de aquí al 14 de diciembre.
"(Evo Morales) intentará imponer de manera definitiva una nueva Constitución política del Estado"
Según Mario Cossío, prefecto de Santa Cruz, el gobierno de Evo Morales "intentará imponer de manera definitiva una nueva Constitución política del Estado, aprobada por un solo partido y no por el conjunto de fuerzas que están representadas en la Asamblea Constituyente".
Los gobernadores calificaron la convocatoria al diálogo hecha ayer por el gobierno como una "cortina de humo" y dijeron que solo se sentarán con el gobierno cuando sea posible tener "un diálogo sincero".
Gira internacional
Según los gobernantes departamentales, este viaje a Estados Unidos es el comienzo de un proceso de denuncia internacional porque, dijeron, la comunidad internacional no conoce la situación de Bolivia.
Los últimos meses de debate sobre la nueva Constitución boliviana han estado marcados por acontecimientos de violencia en las calles de las principales ciudades, con saldo de varios muertos.
Ernesto Suárez, gobernador del departamento de Beni, acusó al presidente Morales de haber "asesinado" la democracia en Bolivia.
El prefecto Costas, de Santa Cruz, lo secundó diciendo que la OEA debería poner a Bolivia y a Venezuela junto a Cuba en la lista de los países del hemisferio que no son democráticos.
Ante una interrogante de BBC Mundo, los gobernadores afirmaron que "probablemente" le soliciten a la OEA la aplicación de la llamada Carta Democrática, que implica sanciones a los países en los que se violen las normas democráticas.
"Asumimos que la OEA tiene sus mecanismos propios que ojalá pudieran servir para procesar esta denuncia y tomar una postura institucional sobre lo que pasa en Bolivia", dijo el prefecto Mario Cossío.