"Ya se ha logrado en la región registrar a un millón y medio de niños que no habría estado registrado, pero a pueblos indígenas no les quieren registrar el nombre tradicional"
Millones de personas en América Latina no existen para sus gobiernos debido a que no fueron registradas en el momento de su nacimiento.
Para intentar erradicar ese problema, más de 200 delegados de 18 países de la región asisten hasta este viernes en Asunción, Paraguay, a la Iº Conferencia sobre el Derecho a la Identidad y Registro Universal de Nacimiento.
El encuentro, con el lema "Regístrame, hazme visible", es promovido por la Organización de Estados Americanos (OEA) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).
Según la Oficina Regional de UNICEF para América Latina y el Caribe, con sede en Panamá, el objetivo de la reunión es "promover el derecho a la identidad para el registro de nacimiento gratuito, universal y oportuno de todos los niños y niñas de la región antes del 2015".
En todas partes
De acuerdo con cifras de la UNICEF, en Latinoamérica y el Caribe uno de cada seis menores de cinco años de edad no cuenta con certificado de nacimiento.
EN CIFRAS
A la vez, dos de los once millones de nacimientos anuales en la región no son registrados legalmente.
En diálogo con BBC Mundo Hoy, Nils Kastberg, Director Regional de UNICEF para América Latina y el Caribe, quien participa en el encuentro de Asunción, explicó que el país con peores cifras de personas sin registrar es Brasil, pero el problema está presente en casi todas las naciones.
Esta situación genera graves problemas, entre los que figura la imposibilidad de acceder a servicios básicos como salud y educación, además de propiciar delitos como robo de bebés, el tráfico de niños o las adopciones ilegales.
Río Dulce
La problemática -que afecta mayoritariamente a indígenas y afrodescendientes- en muchos casos se debe a que las personas habitan en zonas rurales o muy apartadas.
También a que, como explica que Kastberg "existen una actitud por la que el tema de los registros es visto como un servicio que se le va a dar al ciudadano" y no como un derecho que el Estado tiene la "responsabilidad" de reconocer.
"Ya se ha logrado en la región registrar a un millón y medio de niños que no habría estado registrado, pero a pueblos indígenas no les quieren registrar el nombre tradicional", manifestó el funcionario.
"Conozco, por ejemplo, a una de las delegadas que se llama Viviana Figueroa, y sin embargo, su nombre es Nizqui Mayú, que quiere decir Río Dulce en su etnia pero en Argentina no se le había respetado ese nombre", explicó.
"En pueblos indígenas, como en la costa atlántica de Nicaragua, por ejemplo, hasta un 80% de los niños mizquitos no están inscritos", de acuerdo con Kastberg.