Los mandatarios de Venezuela e Irán firmaron 29 acuerdos bilaterales que consolidan aún más las relaciones entre ambos países.
Ellos se refieren a sí mismos como almas gemelas o hermanos. Pero Estados Unidos describe al presidente de Venezuela, Hugo Chávez, y a su homólogo iraní, Mahmoud Ahmadinejad, como dos alborotadores.
Washington observa esta amistad con creciente recelo y es probable que el encuentro más reciente entre ambos mandatarios alimente estas sospechas.
"La colaboración y cooperación entre Venezuela e Irán, entre sus gobiernos y su gente será en beneficios de todas las naciones del mundo y contra la injusticia y la opresión"
"La colaboración y cooperación entre Venezuela e Irán, entre sus gobiernos y su gente será en beneficio de todas las naciones del mundo y contra la injusticia y la opresión", señaló Ahmadinejad.
Uranio
Ambos países son líderes en exportación de crudo, con vastas reservas de petróleo, y están invirtiendo las ganancias que deja esta industria en la creación de grandes compañías.
Irán y Venezuela acordaron la construcción de un enorme complejo petroquímico por un valor de US$1.500 millones, una planta automotriz, una fábrica de bicicletas y un fondo de desarrollo conjunto por un valor US$2.000 millones.
La intención de Chávez es que Venezuela se vuelva paulatinamente menos dependiente de EE.UU., país que el mandatario iraní considera un bravucón.
"Este siglo, el imperialismo dejará de existir, para bien de la humanidad y de la especie humana, y no hablo del año 2090, sino de las primeras décadas de este siglo", afirmó Chávez.
El lunes promete ser un día agitado para ambos líderes.
Se espera que los mandatarios inauguren un proyecto conjunto de explotación petrolera en el delta del Orinoco.
Más tarde, visitarán una fábrica de tractores en el este del país.
"Este siglo, el imperialismo dejará de existir, para bien de la humanidad y de la especie humana, y no hablo del año 2090, sino de las primeras décadas de este siglo"
Venezuela cuenta con grandes depósitos de uranio, pero Chávez siempre desestimó las sugerencias de que está produciéndolo para dárselo a Irán.
Poco tiempo atrás, cuando un diplomático colombiano hizo esta insinuación, Chávez dio a entender que éste debía haber estado bebiendo demasiado whisky.