El papa Benedicto XVI urgió a los jóvenes a alejarse del "desierto espiritual" que se extiende en el mundo, expresó durante la misa que cerró la Jornada Mundial de la Juventud de Sydney, en Australia.
El Papa habló a una multitud de 200.000 personas animando a los jóvenes a construir una nueva era libre de codicia.
El mundo "necesita renovación" dijo, añadiendo que los jóvenes tienen que ser los agentes de ese cambio.
El sábado Benedicto XVI pidió disculpas por los abusos a menores cometidos por algunos sacerdotes católicos en ese país.
"Temores sin nombre"
Según informó Nick Bryant de la BBC, el pontífice de 81 años clausuró con una misa multitudinaria la jornada de seis días que duró el festival, a la que acudieron menos de los 500.000 jóvenes que se estimaron asistirían en un principio.
El Papa voló en helicóptero sobre miles de peregrinos, muchos de los cuales acamparon en el hipódromo de Randwick, lugar donde se celebró la ceremonia.
Antes de la misa, circulando con el papamóvil el pontífice se encontró con algunos de los devotos.
"En tantas de nuestras sociedades con prosperidad material se extiende un desierto espiritual, un vacío interior, un miedo sin nombre, una silenciosa sensación de desesperación", dijo en su homilía.
Además, añadió que Dios pedía a la gente joven ser "profetas de una nueva era" que "nos libere de las sombras, la apatía y el individualismo que mata nuestras almas y envenena nuestras relaciones".
Finalmente, el Papa anunció que la próxima Jornada Mundial de la Juventud se celebrará en 2011 en España.
"Hasta entonces, continuemos rezando y llevando el testimonio de Cristo al mundo", dijo a los peregrinos.
La Jornada Mundial de la Juventud, que tiene el fin de fortalecer la fe entre las juventudes católicas, se viene celebrando cada dos o tres años desde 1986.