Los electores irlandeses rechazaron en un referendo la reforma del tratado de la Unión Europea (UE).
El resultado de 53,4% a 46.6% representa un duro golpe para los líderes del bloque, ya que todos los miembros tienen que aprobar el tratado para que pueda entrar en vigor.
A pesar del revés, el presidente de la Comisión Europea, José Barroso, pidió a los demás países seguir con el proceso de su ratificación.
Los partidarios de la campaña del "No" dijeron que se trataba de "un gran resultado para Irlanda".
Los irlandeses rechazaron el tratado por 862.416 votos contra 752.451.
Los principales partidos políticos habían pedido a los electores respaldar el Tratado de Lisboa, que busca perfeccionar la toma de decisiones de la UE y reducir los poderes de veto individual de los países.
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"Territorio desconocido"
Antes del anuncio oficial el ministro de Justicia de Irlanda, Dermot Ahern, reconoció la ventaja del "No".
Señaló que como todos los demás países de la UE ratificarían el tratado, el resultado de la votación dejaría a Irlanda en "territorio desconocido".
El referendo era obligatorio en Irlanda, ya que el país necesitaría cambiar su constitución para dar cabida al tratado.
Barroso dijo que habló con el primer ministro irlandés, Brian Cowen, y acordaron que no se trataba de un voto contra la UE.
"Irlanda sigue comprometida con una Europa fuerte", indicó.
Opine: ¿nueva crisis en la UE?
Hace tres años, el rotundo "No" de los referendos de Francia y Holanda acalló los temores de aquellos que no quieren más transferencia de poder de los países miembros a las instituciones europeas y los que se oponen a la idea de un "superestado".
Pero a finales del año pasado, en una reunión en Lisboa, los líderes de la UE firmaron en la capital portuguesa un nuevo tratado con el que pusieron fin a siete años de negociaciones para, según dijeron, mejorar el desempeño institucional de ese grupo de países y fortalecer su posición en el mundo.
Barroso y los líderes de la UE tendrían que decidir los pasos a seguir en una cumbre que sostendrán la próxima semana.
Sin embargo, la corresponsal de la BBC en Bruselas, Oana Lungescu. señaló que el tercer fracaso de la UE en lograr la aprobación de un referendo sobre las reformas de seguro minará la legitimidad pública del bloque y afectará su confianza cuando tenga que enfrentar a otros protagonistas de las escena mundial