El parlamento serbio aprobó de manera abrumadora una resolución que condena cualquier intento de Kosovo de declarar su independencia.
Los legisladores advirtieron que un reconocimiento de la independencia de esa provincia, tendrá consecuencias en las relaciones diplomáticas con los países que lo ofrezcan.
El parlamento adoptó la medida, luego de debatir cómo debería reaccionar el país si países occidentales reconocieran la independencia de su provincia de Kosovo.
Las autoridades kosovares, la mayoría de origen étnico albanés, afirman que proclamaran su independencia dentro de pocas semanas.
Al abrir el debate, el presidente serbio, Boris Tadic, dijo que su país hará todo lo posible para mantener a Kosovo, al tiempo que continuará con el proceso de integración de Serbia en la Unión Europea.
Por su parte el primer ministro, Vojislav Kostunica, acusó a Estados Unidos de bloquear el progreso de las conversaciones entre las autoridades serbias y los kosovares albaneses.
Serbia advirtió también que podría solicitar a las cortes internacionales que juzguen la legalidad de una proclamación unilateral o reconocimiento de la independencia de Kosovo.