China convocó al embajador de Estados Unidos en Pekín en protesta por la distinción que se le otorgó al líder espiritual tibetano exiliado, el Dalai Lama.
Este miércoles, en una reunión sin precedente en Washington, el presidente estadounidense George W. Bush entregó al Dalai Lama el mayor honor que Estados Unidos concede a los civiles.
El gesto de adjudicar la Medalla de Oro del Congreso al Dalai Lama socavó gravemente las relaciones entre China y Washington, explicó un vocero del ministerio de Relaciones Exteriores chino.
Bush además sugirió al gobierno de Pekín, cuyos líderes comenzaron esta semana el 17º Congreso del Partido Comunista, que se siente a la mesa del diálogo con el Dalai Lama.
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China ve al Dalai Lama como cabeza del movimiento separatista tibetano, y protesta vigorosamente cada vez que mandatarios extranjeros lo reciben con honores.
Furia
Lu Jianchao, portavoz de la cancillería china, anunció que el ministerio había citado al embajador estadounidense Clark T. Randt para que diera explicaciones, en una señal de "fuerte protesta contra el gobierno estadounidense".
"El gesto de EE.UU. es una interferencia flagrante en los asuntos internos de China", explicó.
Por ello, sugirió a las autoridades de Washington dar pasos concretos para proteger las relaciones bilaterales.
El Dalai Lama vive en el exilio en India desde que fracasó un levantamiento tibetano contra Pekín en 1959.
Las autoridades chinas sostienen que el Dalai Lama quiere destruir la soberanía de China al reclamar la independencia del Tíbet.