Los gobernantes militares de Birmania (Myanmar) le mostraron por primera vez al mundo su nueva capital.
La ciudad, llamada Naypyidaw, o el Hogar de los Reyes, se está construyendo a 460 kilómetros al norte de la antigua capital, Rangún.
Hasta ahora a pocos extranjeros se les había permitido viajar hasta allí, pero las autoridades decidieron invitar a la prensa internacional a presenciar un gigantesco desfile por el Día de las Fuerzas Armadas.
Sin embargo, todavía no está claro por qué los generales se mudaron a este lugar.
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Escala imponente
Las desgastadas y abarrotadas carreteras de Birmania de repente se convierten en suaves autopistas de ocho carriles, a medida que uno se acerca a la nueva capital.
Naypyidaw se está levantando a una escala imponente y extravagante, en una superficie de cientos de kilómetros cuadrados de matorrales tropicales.
Todos los empleados del gobierno fueron obligados a dejar Rangún y mudarse a Naypyidaw hace un año y medio.
Para ellos se están construyendo nuevos edificios de apartamentos de color pastel, que tienen agua corriente y electricidad.
Pero se quejan de que a la ciudad le faltan tiendas y restaurantes. Por eso, muchos se han negado a llevar a sus familias.
Rara oportunidad
Los militares han levantado un complejo que parece una fortaleza, en el este de la ciudad.
Ahí es donde ahora vive el huraño líder de Birmania, el general Than Shwe.
Esta mañana tuvimos la rara oportunidad de verlo brevemente, mientras le pasaba revista a miles de soldados que participaban en el desfile.
Parecía débil, pero les transmitió un familiar mensaje de línea dura: que mantengan siempre la vigilancia contra las potencias extranjeras que buscan debilitar el país, una referencia a las presiones de Estados Unidos y la Unión Europea para que se introduzcan reformas democráticas.
Seguros en su remota nueva capital, los militares no dan indicios de que estén perdiendo el control de Birmania.