Al menos 35 personas murieron en un ataque con explosivos en el distrito chiita de Ciudad Sadr, en Bagdad, en el primer día del Ramadán.
Según el corresponsal de la BBC en Bagdad, Ian Pannell, la explosión ocurrió afuera de un depósito de querosén, donde varias personas hacían cola para comprar combustible.
Las autoridades militares de Estados Unidos en la zona habían advertido que la violencia sectaria crecería durante esta celebración musulmana, tal como ha sucedido en los últimos años.
El Ramadán sunita -un ayuno de una duración de un mes- empezó este sábado, mientras que el Ramadán chiita comenzará este domingo.
El atentado además hirió a unas 30 personas, y el coronel de la policía iraquí Saad Abdul-Sada afirmó que el número de víctimas fatales podría aumentar.
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Captura
Mientras tanto, funcionarios iraquíes anunciaron la captura del líder del grupo radical sunita Ansar al-Sunna.
Montasser al-Juburi es acusado de haber ordenado varios atentados, secuestros y decapitaciones en Irak.
Un comunicado de la oficina del primer ministro explicó que al-Juburi y otras dos personas habían sido capturadas por soldados iraquíes y estadounidenses en un pueblo al este de Bagdad.
Se cree que el grupo que lidera al-Juburi está vinculado con la red Al Qaeda.
Ansar al-Sunna tiene sus orígenes en Ansar al-Islam, un grupo fundamentalista basado en las montañas del norte de Irak.