El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas realizó una nueva votación secreta informal para decidir quién será el próximo secretario general de la organización.
Aunque los resultados exactos no se dieron a conocer, algunos funcionarios de la ONU, incluido el embajador de China, Wang Guangya, dijeron que el candidato más votado fue el canciller de Corea del Sur, Ban Ki-Moon.
De acuerdo a esas fuentes, en segundo lugar quedó el novelista indio y jefe del departamento de Información Pública de la ONU, Shashi Tharoor.
Según informes, les siguieron el viceprimer ministro de Tailandia, Surakiart Sathirathai, el embajador de Jordania ante la ONU, príncipe Zeid al-Hussein y, en quinto lugar, el ex jefe de Desarme de la ONU Jayantha Dhanapala, de Sri Lanka.
Estas votaciones informales se utilizan para determinar cuáles candidatos tienen posibilidades de obtener apoyo en las elecciones formales para reemplazar a Kofi Annan, que dejará el puesto a finales de año.
"El trabajo más imposible"
Trygve Lie, el primer secretario general de Naciones Unidas, describió su puesto como "el trabajo más imposible del mundo".
Esto es entendible si se tiene en cuenta que, como secretario general, tuvo que lidiar con temas como la creación de los estados de Israel e Indonesia, la retirada soviética de Irán y el cese el fuego en la región de Cachemira.
Lista informal de los principales candidatos
Pero a pesar de que muchos se refieren a este trabajo como el "peor del mundo", cada vez que llega el momento de elegir a un nuevo secretario general, sobran candidatos.
La lista actual para reemplazar a Kofi Annan suma más de 40, si bien se cree que sólo cinco de ellos tienen posibilidades.
A juzgar por pasadas elecciones, no se descarta que a último momento aparezcan nuevos contendientes.
Por rotación, el próximo jefe de la ONU debe provenir de un país asiático, aunque ésta no es una regla escrita.
Se cree también que será alguien que, al contrario de Annan, no provenga del seno del organismo.
Presiones
Las negociaciones para designar al secretario general, se dice, son muy complejas, y algunos las comparan con las tratativas para elegir un nuevo papa.
El Consejo de Seguridad recomienda a un candidato y la Asamblea General vota si lo acepta o rechaza, pero esto último no es más que una formalidad.
Una cuestión, sin embargo, es clara: el candidato debe contar con el apoyo de Estados Unidos.
Boutros Boutros-Ghali, el predecesor de Annan, al principio tuvo el apoyo de Washington, pero luego cayó en desgracia con el gobierno de Clinton y no logró ser reelegido para un segundo término.
"Si un Secretario general de Naciones Unidas se enfrenta a Estados Unidos, está muerto", señaló a la BBC Florentino Portero Rodríguez, profesor de Historia Política y Social Moderna y Contemporánea de la Universidad Nacional de Educación a Distancia, de España.
Estados Unidos no sólo es uno de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad, que tienen el poder de vetar la candidatura o la reelección de un secretario general, sino que, junto con Japón, es el país que más dinero aporta a Naciones Unidas.
"Si un secretario general de Naciones Unidas se enfrenta a Estados Unidos, está muerto."
Muchos críticos señalan que la influencia de Estados Unidos le quita poder al secretario general y que ésta es una de las tantas razones por las que la ONU no funciona como debería.
Otros se preguntan hasta qué punto les conviene a Estados Unidos y a los demás miembros permanentes del Consejo de Seguridad que la ONU funcione bien, ya que esto les limitaría el poder de acción a nivel internacional.
¿Qué hace el secretario general?
El secretario general es el responsable de la estructura organizativa de Naciones Unidas, es decir, el jefe administrativo de la organización.
También debe controlar el dinero de la ONU, cuyo presupuesto anual ronda los US$2.800 millones, e implementar las resoluciones de la Asamblea General.
Pero quizá su rol más importante sea el de actuar como mediador en el juego de poder entre los países miembros de la ONU.
"El secretario general es el que tiene que tratar de hallar equilibrios entre distintos países y grupos de naciones", comenta Portero Rodríguez.
Esta semana, luego de una gira por Medio Oriente, Kofi Annan le transmitió a Estados Unidos que la mayoría de los líderes de la región pensaba que la invasión de Irak había sido un desastre.
Esto seguramente no cambiará los planes de Washington en Irak, pero sirve para agilizar el contacto entre países que, de otra manera, tendrían problemas comunicándose.
El próximo secretario general asumirá su puesto en momentos en que el prestigio de la ONU está debilitado por su incapacidad de evitar la guerra en Irak, por el escándalo de corrupción del programa Petróleo por Alimentos en ese país y por la ineficiencia de sus misiones de paz en lugares como el sur de Líbano.
A esto deberá sumar una serie de conflictos internacionales en los cuales deberá mediar y la constante presión de Estados Unidos.
No en vano muchos lo llaman el peor trabajo del mundo.