Miembros del gabinete y del ejército de Israel se reunieron para decidir cómo responder a un ataque suicida palestino en Tel Aviv, que causó la muerte de nueve personas y dejó a más de 50 heridos.
No se han anunciado los resultados de la reunión, pero un corresponsal de la BBC en Jerusalén dijo que parece que las autoridades israelíes decidieron no tomar medidas militares contra el gobierno palestino.
Nuestro corresponsal añadió que se esperan otras medidas, como el incremento de las restricciones de viajes a los palestinos y la intensificación de los ataques contra presuntos militantes.
Anteriormente, Israel había dicho que la responsabilidad del atentado recaía en la Autoridad Nacional Palestina, dirigida por Hamas, a pesar de que otro grupo radical, Yihad Islámica, se la atribuyera.
Aunque fue el peor ataque de ese tipo en Israel en los últimos veinte meses, Hamas se ha negado a condenarlo.
Hamas, que desde que llegó al gobierno dijo que el pueblo palestino tiene el derecho legítimo a luchar por cualquier medio contra la ocupación israelí, dijo que el atentado era justificado, "en defensa propia".
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Apoyo
El ataque ha provocado una amplia condena internacional y Japón, que ha sido un sistemático donante de ayuda a los palestinos en los últimos años, dijo este martes que la suspenderá temporalmente.
Japón se suma así a la Unión Europea y a Estados Unidos, que han suspendido recientemente su apoyo económico directo al gobierno palestino.
El gobierno japonés señaló que tomó la decisión debido a la actitud de Hamas hacia el actual proceso de paz.
Sin embargo, las autoridades del país asiático aseguraron que seguirán haciéndole llegar asistencia humanitaria al pueblo palestino.
El secretario general de Naciones Unidas, Kofi Annan, le reclamó al nuevo gobierno palestino que asuma una postura clara en contra de actos injustificables.
Durante una reunión del Consejo de Seguridad, el embajador israelí, Dan Gillerman, acusó a algunos de los líderes árabes de haber formulado declaraciones de guerra.
Al mismo tiempo, el observador palestino ante la ONU, Ryad Manxsour, acusó a Washington de proteger la agresión israelí.
Advertencia de EE.UU.
Mientras tanto, Estados Unidos advirtió al gobierno de Hamas contra la defensa de "actos terroristas".
El portavoz del gobierno estadounidense, Scott McClellan, calificó el atentado de "un despreciable acto de terror" y afirmó que la Autoridad Palestina es responsable de prevenir ese tipo de ataques.
La Casa Blanca indicó que se había percatado de reacciones "de parte de varios grupos terroristas palestinos, incluyendo a Hamas, que defienden o hasta aplauden los actos barbáricos de terror cometidos en Tel Aviv".
"La defensa o el patrocinio de actos terroristas de parte de funcionarios del gabinete palestino tendrá los efectos más graves en las relaciones entre la Autoridad Palestina y todos los estados que buscan la paz en el Medio Oriente", afirmó el portavoz.
El presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmoud Abbas, condenó el atentado diciendo que iba en contra de los intereses de los palestinos.
Por su parte, el canciller británico, Jack Straw, dijo que el atentado era un "acto terrorista sin sentido y totalmente injustificado".
El grupo palestino Yihad Islámica dio a conocer un video en el cual nombra a Samid Hamid como el atacante.