Las fuerzas de Estados Unidos que controlan la cárcel iraquí de Abu Ghraib, en las afueras de Bagdad, comenzaron a liberar a unos 300 prisioneros.
Cerca de 4.000 iraquíes se encuentran detenidos en esa prisión, donde tuvieron lugar gran parte de los abusos cometidos por militares estadounidenses que causaron un escándalo internacional en los últimos días.
El secretario de Defensa de Estados Unidos, Donald Rumsfeld, visitó el penal el jueves y dijo que las torturas y humillaciones que se produjeron en esa prisión fueron un "golpe" para toda la misión estadounidense en Irak.
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Tal como ustedes, estoy seguro, y como la mayoría de nuestros compatriotas, estoy perplejo. Fue un duro golpe
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Donald Rumsfeld
Rumsfeld aseguró que todos los responsables serán llevados a la justicia.
La liberación de los prisioneros forma parte de un plan del nuevo comandante de la cárcel, el general Geoffrey Miller, para reducir la población penal a unos 1.500 reclusos.
Las autoridades estadounidenses han anunciado que la semana próxima se liberará a otros prisioneros.
Hasta su reciente llegada a Bagdad, Miller controlaba el centro de detención estadounidense en Guantánamo, Cuba.
Denuncias
El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), Amnistía Internacional y otras organizaciones de defensa de los derechos humanos habían denunciado que los reclusos de Abu Ghraib y otras prisiones iraquíes controladas por militares de EE.UU. y Gran Bretaña vivían en condiciones inaceptables.
También se ha señalado que gran parte de los prisioneros han sido detenidos por equivocación.
La semana pasada, la Cruz Roja dijo que los casos de maltratos a prisioneros iraquíes bajo custodia de Estados Unidos en Abu Ghraib no eran aislados, sino que fueron parte de un patrón de abuso sistemático.
"Está muy claro que, con base en nuestras investigaciones, no podemos concluir que lo ocurrido en Abu Ghraib sean actos aislados de individuos de las fuerzas de coalición", dijo el portavoz del CICR en Ginebra Jan Piper.
El gobierno de Estados Unidos, sin embargo, asegura que los abusos fueron llevados a cabo por unos pocos soldados y no eran sistemáticos.
8.000 detenidos
La coalición encabezada por EE.UU. tiene a unos 8.000 prisioneros detenidos en Irak, en 14 cárceles diferentes.
En las tres cárceles principales -Abu Ghraib y Camp Cropper al oeste de Baghdad, y Camp Bucca, cerca de Umm Qasr- se retienen presos durante períodos de tiempo prolongados.
Casi todos los reclusos se consideran "prisioneros de guerra de seguridad", sospechosos de ser una amenaza para la coalición.