BBC Mundo se pregunta de qué hacen tantos a 1.560 metros de altitud en pleno invierno suizo.
El FEM fue creado para "contribuir en la resolución de los problemas de nuestra época".
En realidad, es un espacio de discusión y poca acción para figuras de la política y el comercio internacional.
A ellos se les unen artistas, académicos, líderes religiosos, sindicalistas y activistas de organizaciones como el grupo de lucha contra la pobreza Oxfam o el Fondo de Desarrollo de Mujeres Africanas.
Su programa está repleto de conferencias, discusiones y talleres -a veces con hasta ocho o nueve sucediendo al mismo tiempo.
Además de las conversaciones, el foro es principalmente un evento apto para obtener nuevos contactos, una oportunidad de encontrarse con amigos y rivales y codearse con poderosas personalidades.
El evento central del foro es su reunión anual, cuya sede casi siempre es Davos, en Suiza, pero también hay una serie de reuniones regionales.
Como cada año, el programa de actividades está vinculado directamente con la actualidad mundial.
Bajo el título de "Asociándose para la prosperidad y seguridad", los temas incluyen "la reconstrucción de Irak", "las tensiones transatlánticas", "la gobernabilidad corporativa" y "el calentamiento global".
Para ampliar los horizontes, este año se ofrecen temas más delicados como "la maldición del spam" (una carne enlatada, amada u odiada por muchos), "la creatividad como una ventaja corporativa" o "los libros que han moldeado nuestra forma de pensar".
El Foro también le brinda la posibilidad a los políticos y otros líderes de pronunciar discursos de presentación o lanzar grandes iniciativas, como aquella del gigante de la informática, Bill Gates, y su subvención destinada a fomentar la investigación en la salud.
¿Quiénes participan?
La lista de invitados es una versión resumida del "quién es quién" del mundo de los negocios y la política.
El foro de 2005 contó con la asistencia de jefes de corporaciones como los gigantes de computación Michael Dell y Bill Gates, John Chambers de Cisco, Nandan Nilekani de Infosys, Phillip Knight de Nike y Sir Martin Sorrell de la multinacional de la publicidad WPP.
La lista de políticos incluyó al presidente de Irán, Mohammed Jatamí; el vicepresidente de EE.UU., Dick Cheney; el Secretario General de Naciones Unidas, Kofi Annan; el presidente de Pakistán, Pervez Musharraf y el jefe de la Organización Mundial del Comercio, Supachai Panitchpakdi.
A pesar de la aplaudida presencia del "ex", no pasó desapercibida la relativa ausencia de funcionarios del gobierno estadounidense actual.
Durante los años 90, Clinton enviaba a decenas de funcionarios a disfrutar del sol invernal de Davos. En contraste, George W. Bush aún no ha demostrado mucho interés en los foros internacionales -aunque este año, el fiscal general John Ashcroft les honrará con su presencia.
La lista de invitados de 2004 también incluyó algunas personalidades que han estado en las noticias -Paul Bremer, el administrador civil de EE.UU. en Irak, y Mijail Saakashvili, el recién electo presidente de Georgia.
¿Cómo atraen a todas esas personalidades?
El foro es un invento de un profesor suizo Klaus Schwab, quien invitó a los principales ejecutivos europeos a un encuentro en 1971 en la montaña suiza donde se encuentra Davos a discutir sobre estrategia comercial.
Hoy en día, el foro funciona como una organización con miembros y sin ánimo de lucro.
Quienes pagan los costos son unas mil grandes compañías mientras que los participantes que no pertenecen al mundo de los negocios no tienen que pagar nada.
Pero, finalmente, se trata de impulsar la globalización, ¿cierto?
Ese es un tema polémico.
El foro ha sido a menudo blanco de los antiglobalizadores y la versión de 2004 no fue la excepción.
No obstante, los organizadores del foro insisten en que se trata de "mejorar el estado del mundo" y resaltan el hecho de que en los años 90 -mucho antes de que el movimiento antiglobalización se originara- el fundador del FEM, Klaus Schwab, le advirtió al mundo que la globalización sólo beneficia a unos pocos.
De hecho, señalan, una de las sesiones del encuentro este año es "Globalización o Deglobalización -¿qué es lo mejor para los pobres del mundo?".
El ex presidente de Estados Unidos, Bill Clinton, vuelve a pronunciar uno de los principales discursos.
Con el correr de los años, el evento fue creciendo y empezó a atraer invitados cada vez más prominentes, quienes a su vez lo volvían más interesante y personalidades aún más grandes entonces querían ir.