El Barcelona respetó la tradición, cumplió con la diplomacia y recibio con el pasillo de honor en un abarrotado estadio Santiago Bernabeu, al campeón de la liga española de fútbol y rival histórico, el Real Madrid.
El equipo catalán se vistió para la ocasión este miércoles como noble vencido, de azulgrana y no de blanco como algunos medios españoles aseguraban que los culés iban a presentarse para apoyar a su jugador argentino lesionado Gaby Milito, en lugar de homenajear al campeón y su trigésimoprimer título.
Y fue el propio técnico holandés Frank Rikaard, impecable pero sin corbata, quien encabezó el cortejo de saludo, mientras más de 100 mil espectadores recibían a los "merengues" al grito de campeones, campeones!.
Encabezados por su capitán Raúl, los jugadores del Madrid estrecharon las manos de sus rivales mientras estos aplaudían la salida a la cancha de los campeones, que con su fútbol y sus goles no defraudaron ni al técnico Bernd Schuster ni a la hinchada.
El estratega alemán había señalado antes del encuentro que "después de la temporada solo nos queda una cosa, ganarle al Barcelona".
Goleada real
Después del pasillo, el encuentro fue un paseo para el campeón, que no desperdició la ocasión de aplastar al Barcelona con un contundente 4-1 y que hasta cuatro minutos antes del final parecía una blanqueada para los azulgrana.
El veterano delantero Raúl abrió la cuenta al minuto 12 con un remate de zurda al palo izquierdo y ocho minutos después el holandés Arjen Robben aumentó la cuenta con un tanto de cabeza a un cobro de Guti.
El dominio del Madrid fue claro, controlando el centro del campo y frenando los ataques infructuosos de los jovenes Bojan y Messi y del veterano Thierry Henry.
En el segundo tiempo el equipo madridista aumentó el marcador gracias a un gol con un disparo a media altura (minuto 62) del argentino Higuaín, quien había ingresado en sustitución de Robben.
Luego el holandés Van Nistelrooy, que había sustituido en el minuto 75 al capitán Raúl, convirtió en el minuto 78 un penalti decretado por el árbitro trás una mano de Puyol.
Todo se encaminaba hacia una goleada humillante al Barcelona hasta que el francés Henry consiguió el tanto del honor y del descuento en el minuto 86, trás un mano a mano con el guardameta merengue Iker Casillas.
La victoria del Real Madrid no sólo sirvió para refrendar su título de campeón sino para colocar contra la pared al Barcelona .
Los culés cierran una temporada catastrófica para su historia ya que sólo pueden aspirar al tercer lugar de la Liga trás la victoria del Villareal 2-0 contra el Recreativo de Huelva, que deja al submarino amarillo con el subcampeonato y el boleto directo a la Liga de Campeones.
El Barça tendrá que jugar la fase previa de clasificación para poder acceder al principal torneo de clubes en Europa.