Ochoa terminó la competición con un total de 20 golpes bajo el par, muy por encima de la sueca Annika Sorenstam y la estadounidense Paula Creamer, segunda y tercera respectivamente.
La mexicana lideró el abierto de principio a fin, mostrando estar en excelentes condiciones tras un receso de tres meses y medio desde que terminó su último torneo en 2007.
En Singapur terminó con una ventaja de once golpes por encima del segundo y nunca estuvo amenazada su pretensión al trofeo ni al premio de US$300.000 destinados al al primer lugar.
"Vine preparada para ganar y lo hice", indicó la mexicana tras la victoria.
"Simplemente me preparé bien en el receso de temporada. Tengo muche fe en mi juego, por lo que voy a tratar de mantenerlo para que este sea un gran año", aseveró.
"Nunca se sabe qué puede pasar. Algunas veces haces tu mejor juego y alguien hace algo extraordinario y pierdes. No quise cometer ningún error"
"Nunca se sabe qué puede pasar. Algunas veces haces tu mejor juego y alguien hace algo extraordinario y pierdes. No quise cometer ningún error", señaló.
Ochoa se tituló ocho veces en el tour de golf femenino el año pasado y obtuvo una bolsa récord de US$4 millones.