La empresa aeronáutica estadounidense Boeing dijo que quiere saber porqué el gobierno de Estados Unidos otorgó un contrato multimillonario para fabricar aviones al consorcio rival europeo.
Se trata de la firma europea EADS, propietaria de Airbus, que será la encargada de construir un nuevo avión que reabastecerá de combustible en pleno vuelo a una vasta flota de aeronaves.
Boeing indicó que buscará una detallada explicación por parte del Pentágono antes de decidir si apelará la decisión.
Los analistas preveían que Boeing ganaría holgadamente el contrato por US$40.000 millones.
Los aviones serán ensamblados en el estado de Alabama pero construidos en Europa.
El nuevo avión, denominado KC-45A por la Fuerza Aérea, está basado en el Airbus A330 y será fabricado en sociedad con la firma estadounidense Northrop Grumman.
Según el corresponsal de la BBC, Vincent Dowd, se trata de una enorme pérdida para Boeing.
Estados Unidos tiene dos tercios de este tipo de aviones en uso en varias partes del mundo.
Diseño "ganador"
El general Arthur J. Lichte, comandante del Comando de Movilidad Aérea de Estados Unidos, dijo que el diseño ganador tiene muchas ventajas por sobre el modelo de Boeing.
"Más pasajeros, más cargamento, más combustible para abastecer, más capacidad para transportar pacientes, mayor disponibilidad, más flexibilidad y más confiabilidad", explicó Lichte.
La pérdida de este contrato multimillonario por parte de Boeing desató airadas protestas en el Congreso.
El congresista republicano Todd Tiahrt -originario de Kansas, donde Boeing tiene una de sus fábricas más grandes- dijo que la Fuerza Aérea debe tener un avión construido por compañías y trabajadores estadounidenses.
En Everett, Washington, trabajadores de Boeing protestaron en las afueras del Sindicato de Maquinistas con carteles que rezaban: "Trabajadores estadounidenses igual a los mejores aviones".
Para EADS, este contrato es un logro largamente anhelado y que puede aparejar una penetración crucial en el mercado de Estados Unidos, de acuerdo al corresponsal.
El diseño del Boeing KC-767 era casi una victoria anunciada.
Debía reemplazar al obsoleto KC-135, que data de los años 50. Pero dicho reemplazo demostró ser controversial, según el corresponsal Dowd.
En 2002, la Fuerza Aérea negoció un acuerdo de US$23.000 millones por 100 aviones basados en el modelo 767.
Pero el acuerdo fue declarado inválido por alegaciones de fraude.
Dos ejecutivos de Boeing fueron a prisión y el director ejecutivo de Boeing terminó renunciando.