El Fondo Monetario Internacional (FMI) advirtió que los países emergentes no serán inmunes a la desaceleración de las economías de los países ricos.
En un discurso pronunciado en Nueva Delhi, el director ejecutivo del FMI, Dominique Strauss-Khan, dijo que los vínculos entre Occidente y algunos países como India permanecen fuertes.
Como resultado, la recesión en EE.UU. afectará a las naciones en vías de desarrollo, indicó.
Comparó la relación con la que existe entre dos caballos que tiran juntos de una carga. "Si uno de los dos está cansado, el otro puede soportar un poco más de peso durante un tiempo. Pero si uno de los dos se detiene el otro no irá demasiado lejos", señaló.
Para hacer frente a este panorama, Strauss-Khan recomendó a los países emergentes administrar sus finazas y sistemas de regulación monetaria con cuidado.
Relaciones peligrosas
De acuerdo con el FMI, en el pasado una caída del 1% en el crecimiento de la economía estadounidense llevó a caídas de entre 0,5% y 1% en los países emergentes, dependiendo de su grado de vinculación comercial y financiera.
Algunos sostienen que las relaciones se han debilitado, y que países como China e India se han "despegado" de Occidente.
Esta argumentación se basa en estadísticas que muestran que los países en vías de desarrollo están comerciando entre sí como nunca antes.
Sin embargo, en su alocución, Strauss-Khan dijo que con frecuencia los bienes que comercian los países emergentes tarde o temprano se exportan a EE.UU. o Europa.
Contención
Por otro lado, advirtió que los países en desarrollo necesitan asegurarse de que sus finanzas están en orden y que sus sistemas de regulación pueden hacer frente a una recesión.
El mes pasado el FMI retocó sus predicciones para la economía global en 2008, ajustando el crecimiento a 4,1%. El año pasado la tasa rondó el 5%.
Para EE.UU., el FMI predice que el crecimiento ni siquiera llegará al 1% en el último trimestre del año.
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