El Banco Central de China aumentó los esfuerzos para prevenir que se pidan préstamos para invertir en el mercado accionario del país.
El año pasado, los precios en el mercado de valores se dispararon, lo que fomentó que mucha gente corriente se apresure a invertir.
Pero en las últimas semanas el valor de las acciones cayó, lo que hace crecer el temor de que muchos chinos estén endeudados por encima de sus posibilidades.
La Bolsa de Shangai se disparó en un 130% en 2006, lo que provocó una corriente inversionista que llegó hasta el ciudadano de la calle.
En determinado momento se abrían hasta 90.000 cuentas por día en el mercado accionario, un 30% más que el año anterior.
Sin embargo, la semana pasada no fue tan próspera.
Acciones infladas
El gobierno teme que el precio de las acciones esté fuera de control, que esté sobrevaluado.
Por ello, anunció que podría intervenir para poner coto a la dramática subida de precios, lo que fue suficiente para matar esta "fiebre del oro".
El mercado ha caído hasta 12% en la última semana y media.
El Banco Popular de China dijo que está dispuesto a reforzar los controles para prevenir que la gente use dinero prestado para comprar acciones.
En Shangai, los inversores han gastado con sus tarjetas de crédito e incluso re-hipotecado sus casas para comprar al menos un "pedacito" de acción.
Reeducando
La televisión pública ha emitido programas que advierten que invertir de esta forma es imprudente e ilegal.
Luego de haberse llevado buena parte del crédito por las ganancias de los mercados del año pasado, el gobierno es consciente de que se le hará responsable también si los mercados colapsan.