La estadounidense Starbucks, una de las cadenas de cafeterías más importantes del mundo, ha sido acusada de bloquear una iniciativa del gobierno etíope para patentar los nombres de los mejores tipos de café del país.
El gobierno etíope dijo que Starbucks tiene la obligación moral de apoyar la iniciativa, porque significaría mayores ingresos para sus productores locales.
Etiopía y la organización no gubernamental Oxfam Internacional sostienen que Starbucks presionó a la Asociación Nacional del Café de Estados Unidos (NCA) para que pida a la Oficina de Patentes y Marcas (USPTO) que rechace el intento etíope.
Starbucks, que este año facturó US$7.800 millones, no sólo niega la acusación, sino que dijo que paga por encima del precio promedio por su café y que ha hecho mucho para ayudar a los productores etíopes.
Poder de negociación
La idea de Etiopía, uno de los principales productores a nivel mundial, es patentar los tipos de cafés más característicos del país -Sidamo, Harar y Yirgacheffe- y así lograr un mayor poder de negociación en los mercados internacionales.
"Si hubiéramos logrado patentar las marcas para Sidamo, Harar y Yirgacheffe, habríamos conseguido un mayor poder de negociación y, en última instancia, una mayor porción del mercado minorista mundial", dijo el Ministerio de Relaciones Exteriores de Etiopía en un comunicado.
Según Oxfam Internacional, esta medida habría incrementado las ganancias de los productores etíopes en casi US$95 millones al año.
La NCA no está de acuerdo, y sostiene que las patentes podrían tener el efecto opuesto y reducir la demanda internacional de café.