Skip to main contentAccess keys helpA-Z index
BBCMundo.com
OTROS IDIOMAS
English
Português
mas idiomas
Viernes, 7 de julio de 2006 - 20:30 GMT
"Hay abusos sexuales de todo tipo"
Teresa Ojeda
Estas situaciones se agravan cuando el agresor tiene cómplices dentro de la casa

Aunque los expertos coinciden en que sucede regularmente, no hay cifras contundentes sobre la frecuencia de los abusos sexuales que afectan a las empleadas domésticas del continente.

En Perú, la psicóloga, docente e investigadora Teresa Ojeda apostó por un estudio cualitativo que, según ella, podría servir para crear conciencia de la importancia de realizar una investigación estadística.

En el libro "Prisiones Domésticas, ciudadanías restringidas: violencia sexual a trabajadoras del hogar en Lima" recoge el relato de siete trabajadoras del hogar víctimas de violencia sexual en distinto grados y explora las condiciones en que se produce y las reacciones que ellas tienen.


¿Qué tipo de violencia encontró mientras realizaba el estudio?

Hay abusos sexuales de todo tipo.

Desconocimiento
No sólo desconocen totalmente sus derechos, sino que no se sienten sujetos de derechos

Yo los he categorizado en lo que es acoso u hostigamiento sexual, que va desde insinuaciones, bromas y piropos entre comillas hasta insinuaciones o tocamientos repetitivos no deseados por la persona.

Y una segunda gran categoría es la del abuso sexual, sea indirecto -sin contacto sexual o físico y ahí están el exhibicionismo y la exposición ante material pornográfico- y el abuso sexual directo, como la penetración vaginal, anal, oral y la masturbación.

Usted se refiere a la existencia de condiciones que favorecen los abusos que afectan a las empleadas domésticas. ¿Cuáles son estas condiciones?

Yo las agrupo en tres categorías.

La primera se vincula directamente con las trabajadoras del hogar y el bagaje cultural que traen. La mayoría son migrantes y vienen de un sistema familiar muy jerarquizado y muchas veces violento, cosa que van replicando cuando se insertan en hogares de terceros y donde, lógicamente, son las subordinadas.

Además, hay una falta de noción de derechos. No sólo desconocen totalmente sus derechos, sino que no se sienten sujetos de derechos. Tienen una carencia afectiva enorme, trabajan en aislamiento, no saben mucho de sexualidad y en muchos casos se inician en este trabajo muy pequeñas, incluso a los 6 años.

Este conjunto de características hace que ellas cuenten con menos recursos para responder y enfrentar los eventos de violencia sexual.

¿Y qué papel juega en este cuadro el empleador?

Bueno, ésa es precisamente la segunda categoría, la del agresor, que busca estrategias para poder encontrar el momento oportuno para abusar sexualmente de la empleada o acosarla.

Ejemplo
Uno de los casos que estudié, el de Paulina, muestra claramente cómo el padre, el jefe del hogar, la inicia sexualmente, la viola y luego de unos meses trae a uno de sus hijos adolescentes para que se inicie sexualmente con ella y tras un tiempo a su otro hijo.

Ahora, esta condición se agrava cuando el agresor tiene cómplices dentro de la casa. Por ejemplo, uno de los casos que estudié, el de Paulina, muestra claramente cómo el padre, el jefe del hogar, la inicia sexualmente, la viola y luego de unos meses trae a uno de sus hijos adolescentes para que se inicie sexualmente con ella y tras un tiempo a su otro hijo.

Paulina tenía sólo 13 años y no sabía qué hacer. A los 14 se quedó embarazada, sin saber ni siquiera quién era el padre.

El tema de la violencia sexual es así. Está muy facilitada, digamos, por malos tratos, tanto físicos como psicológicos y todo esto tiene un impacto adicional que se refleja en la falta de recursos para defenderse o tomar acciones más adecuadas.

Y el último punto son las condiciones laborales de este trabajo que, especialmente cuando es cama adentro, se acercan más a un modelo servil, de servidumbre, donde no hay respeto por las leyes, por los horarios y donde su espacio laboral es el ambiente privado de los empleadores.

¿Se sabe con cuánta frecuencia ocurren casos como el que ha descrito?

No, no hay un estudio que consigne la prevalencia de este problema en este grupo específicamente.

Yo preferí empezar con una investigación cualitativa para sobre esta base poder dar las pautas para que se haga un trabajo estadístico, que es una de las recomendaciones que hago en el libro.

O sea, viendo la gravedad de este tipo de eventos, yo creo que amerita conocer las dimensiones reales de esta problemática. Pero hay que tomar en cuenta que llegar a ellas es un poco complicado, porque trabajan en un aislamiento total y no es fácil poder hablar con ellas.

Portada del libro de Teresa Ojeda
El estudio de Ojeda relata siete experiencias de abuso sexual.
Haciendo el estudio me di cuenta de que era la primera vez que hablaban de su problema, de su vida.

Porque en general ellas no denunciaron. Las que avisaron que estaban sufriendo algún tipo de violencia sexual lo hicieron en el momento en que se retiraban de la casa. Y fueron las que estaban siendo hostigadas, acosadas, mas no aquéllas que sufrían de abuso sexual.

Y cuando pidieron ayuda se expresaban en términos de "me tratan mal", pero nunca hablaron el tema sexual. Entonces yo creo que ese es un llamado de atención de que cuando una joven, niña, adulta, trabajadora del hogar dice que la están tratando mal, hay que estar alertas. Es difícil verbalizar lo que está pasando, porque toca la intimidad y la honra.



 

BBC MUNDO - PRODUCTOS Y SERVICIOS


Portada | Internacional | América Latina | Economía | Ciencia y Tecnología | Cultura | Deportes | Participe | A fondo | Multimedia | Aprenda inglés | Tiempo | Quiénes somos | Nuestros socios
Programación | En FM, AM, OC |
banner watch listen