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Miércoles, 26 de abril de 2006 - 08:22 GMT
América Latina ante el dilema nuclear
Jaime González
BBC Mundo

Central nuclear en Brasil
Brasil, Argentina y México tienen plantas de generación atómica.
La energía nuclear produce una mínima parte de la energía que se consume en América Latina.

De hecho, tan sólo tres países en la región disponen de plantas nucleares para la generación de electricidad: Argentina, Brasil y México.

Pero en los últimos tiempos la energía nuclear está ganando adeptos, especialmente ante la previsible escasez de combustibles fósiles, como el petróleo o el gas, y ante la necesidad de reducir las emisiones de CO2, uno de los principales causantes del calentamiento del planeta.

Pese a este renovado interés por la energía nuclear, no parece que en un futuro próximo nuevos países latinoamericanos vayan a apostar por ella.

Altos costos

Instalación nuclear en Brasil
El alto costo de esta tecnología ha hecho difícil la difusión de la energía nuclear en la región.

Como le señaló a BBC Mundo Alejandro Nadal, investigador del Colegio de México, anuncios como el del presidente venezolano Hugo Chávez, quién en mayo de 2005 confirmó el interés de su país en iniciar investigaciones en el campo nuclear, no deberían de tomarse muy en serio.

Según Nadal, las perspectivas para la energía nuclear en América Latina, fuera de las naciones que ya cuentan con ella, no son buenas ya que "la mayoría de los países no disponen de la tecnología necesaria y además los costos de construcción de una nueva planta serían astronómicos".

Precisamente los altos costos económicos fueron la causa de la paralización de la construcción de una tercera planta nuclear en Argentina y de la segunda que se estaba construyendo en México.

Pero en los últimos meses ambos países han dado luz verde a la reanudación de las obras y en Argentina, según le explico a BBC Mundo Darío Jinchuck, de la Comisión Nacional de la Energía Atómica de Argentina, se están planteando incluso la construcción de una cuarta central.

Mientras tanto, en Brasil, prosiguen con la construcción de la que será la tercera planta nuclear del país.

Según Paulo Augusto Berquó de Sampaio, de la Universidad de Río de Janeiro, en países emergentes como Brasil, en los que muchas regiones todavía no tienen acceso a la electricidad, no puede descartarse la energía nuclear "ya que existe una demanda de energía eléctrica relacionada con una demanda de inclusión social".

"Grave error"

Manifestación anti-nuclear en Brasil. Imagen de archivo de 2004.
Grupos ambientalistas se oponen al uso de energía nuclear en América Latina.

Las organizaciones medioambientales, por su parte, consideran un grave error recurrir a la energía nuclear como alternativa al petróleo, tanto por su alto costo económico y medioambiental como por su peligrosidad.

Los ambientalistas apuestan por el desarrollo de energías renovables como la energía solar o la eólica.

Pero en este campo, como señala Alejandro Nadal, las perspectivas en Latinoamérica no son muy favorables, ya que "lo que se invierte en la región en el desarrollo de fuentes renovables da risa".

En opinión de Nadal, en América Latina, con el potencial existente para la producción de energía solar o hidroeléctrica "tiene todo el sentido del mundo, desde el punto de vista tecnológico y financiero, explorar otras fuentes de energía antes que la nuclear".

En cualquier caso, en Latinoamérica como en el resto del planeta, la urgente necesidad de encontrar una alternativa al petróleo va hacer que se libre una dura batalla entre defensores y detractores de la energía nuclear.





 

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