Ni siquiera décadas de experiencia en el combate a la violencia habían podido preparar a la ciudad de Medellín para esto: cuando todavía tenía abierta la herida por la muerte de Andrés Escobar, le tocó afrontar el trágico episodio que dejó cuadraplégico al técnico Luis Fernando Montoya.
Montoya llevó al "Once Caldas" a la conquista de la Copa Libertadores
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Bajo la dirección del entrenador colombiano, en julio de 2004 el modesto Once Caldas de Colombia venció en Manizales al Boca Juniors de Argentina, convirtiéndose en el segundo equipo de su país en llevarse la Copa Libertadores.
Pero la alegría no fue muy duradera. Seis meses más tarde, y tan solo unos días después de haber presentado su renuncia, Montoya quedó cuadrapléjico al recibir dos heridas de bala en el cuello, producidas por una banda de asaltantes que intentó atracar a su esposa cuando llegaba a su casa en el municipio de Caldas, vecino a Medellín.
A pesar de lo ocurrido, el entrenador no ha perdido su optimismo ni su pasión por el fútbol. Así lo constató Luis Fernando Restrepo, de BBC Mundo, quien tuvo la oportunidad de entrevistarlo en Colombia con motivo de este especial, "Contragolpe a la violencia".
¿Usted en qué etapa está?, ¿cómo se siente en estos momentos?
Yo poco a poco me sigo recuperando. Es una recuperación lenta, pero estoy convencido de que la puedo lograr.
¿En qué piensa minuto tras minuto mientras sigue esta lucha por su recuperación?
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Cambiar todo lo que hace daño, por un balón de fútbol
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Me da mucha alegría recordar lo que hice, que es algo muy bonito y ese recordar me permite mantener vivas las ilusiones de pensar que me puedo recuperar...
¿Cuando salga de su recuperación quiere regresar al fútbol?
Sí, la idea mía es esa.
¿En que posición, de director técnico o en una campaña más educativa?
Cualquiera de las dos. Si es educativa también estaría en posición de hacerlo.
¿Cual es el mensaje educativo que hay que darle a la gente?
Que cambiemos. Cambiar las armas. Cambiar todo lo que hace daño, por un balón de fútbol. Pensar que podemos vivir en un país y en un mundo mejor. Con una mejor forma de vida, para poderse comunicar más con los demás y poder tener pensamientos más sobre la parte de disciplina.
¿Usted cree que si hay más apoyo al fútbol, sobre todo de la base en los barrios, se podrían evitar los altos índices de violencia en la ciudad?
Yo considero que sí, que el fútbol tiene que ser un medio para transformar a una cantidad de personas que en un futuro pueden hacer mucho daño.
¿Usted cree que su caso puede ser de unión, puede dejar un mensaje?
Yo creo que sí, que ese mensaje puede ser "no más violencia", pensar que podemos vivir en un país y un mundo mejor.
¿Qué le puede decir por último a los lectores de BBC Mundo?
Que primero hay que tratar de educar a la juventud. Pensar que el deporte es una alegría, una pasión y no la podemos convertir en violencia.