Durante los siglos XV y XVII el ajedrez experimentó las mayores refomas de su historia. La gran protagonista de la nueva era fue la dama, que se convirtió en la pieza más poderosa del tablero.
Isabel la Católica cruzó a caballo el territorio español como un tablero.
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Tal fue su poder que los franceses llamaron a la nueva versión "echecs de la dame enragee (el ajedrez de la reina enloquecida).
Para el ajedrecista y estudioso holandés Govert Westerveld y un grupo de investigadores españoles, esa reina enloquecida estuvo inspirada en una reina de carne y hueso: Isabel la Católica.
La BBC conversó con José Antonio Garzón, historiador español del ajedrez y uno de los investigadores que trabajó con Westerveld en esta hipótesis tan audaz como un jaque a la historia.
En principio se da la circunstancia que la gran revolución que hubo en el ajedrez acaeció en el siglo XV en España y se solapa completamente al período de la monarquía de los reyes católicos.
Por otra parte es conocida la gran afición que había en la Corona en torno al juego del ajedrez.
Y de una forma clara hemos presentado también pruebas de que en el primer documento de ajedrez moderno, el poema "Scachs d´amor", hay bastantes referencias sobre la nueva pieza, que se mueve a sus anchas y largas por el tablero de ajedrez, con la reina Isabel que está haciendo lo mismo cruzando a caballo lo que era España, en la lucha por la reconquista (la expulsión de los árabes de Andalucía).
Pero el ajedrez no surgió en el siglo XV sino que es más antiguo. ¿Qué había antes que la dama?
Cuando los árabes introducen el ajedrez en la Península Ibérica, y a partir de ahí por toda Europa, el tablero era exactamente igual a hoy -con 64 casillas- pero al lado del rey había una figura muy débil, además masculina, que se llamaba "alferza".
Éste pesado guerrero medieval es una pieza que apenas mueve un paso en diagonal, es decir que prácticamente es tan fuerte o tan débil como un peón.
Además, cuando los peones llegaban al final del tablero, se transformaban en "alferzas".
Al final del siglo XV se produce la gran revolución, el alferza es sustituido por la dama o reina, y ahora los peones se transforman en reinas.
En palabras de Napoleón, que pasaba por un gran aficionado al ajedrez, "ahora todo soldado lleva en su mochila el bastón de mariscal".
Imagino que también la lógica del juego cambió, debido a que la reina es la pieza más poderosa dentro del ajedrez.
Se vitalizó la partida, porque no olvidemos que en los últimos años del medioevo, ya no se jugaban partidas.
La belleza del ajedrez se había quedado en lo que llamaríamos "juegos de partido" o actualmente "problemas".
Era tan lento el ajedrez árabe y medieval y se había llegado a un grado técnico tan alto, que prácticamente los grandes jugadores lo que hacían era componer finales o partidas, porque ahí se presentaba la belleza de las combinaciones.
Al introducirse la reina, la partida pasa a un primer plano y el problema retrocede.
¿Podemos decir que si Isabel la Católica no hubiera sido una reina tan poderosa sino una monarca sumisa y callada el ajedrez no habría cambiado?
Se puede especular con esa idea, pero hay una cosa que vale la pena destacar. El ajedrez se ha nutrido de la vida.
Todo lo que sabemos es que de no haberse introducido la reina, el destino del ajedrez habría sido, probablemente, un juego muy diferente, con un tablero de mayores proporciones (de 10x10, de 11x10) como por ejemplo ha pasado el juego de damas.
En definitiva, es probable que el ajedrez habría perdido parte de su dimensión artística o científica y evolucionado a un juego más azaroso.
Así que otro de los grandes méritos del cambio, además de la idea avanzada y renacentista de rendir tributo a la mujer y su papel emergente, está en que el ajedrez ha avanzado a la dimensión artística actual.
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ALFIL
¿Quiere seguir la evolución de la palabra ajedrez?
Ya sacó un peón y dos caballos. ¿Se olvidó de sus alfiles con sus diagonales?
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DAMA
¿Quiere conocer a otra reina del tablero?
Para leer sobre una dama como Judit Polgar, debe mover su propia dama
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