Ricardo Alarcón de Quezada es el presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular de Cuba (parlamento), es miembro de la máxima instancia de poder en la isla, el Buró Político del Partido Comunista, y es también la persona encargada de negociar con los estadounidenses cada vez que es necesario.
Alarcón representó a Cuba ante la ONU durante 15 años.
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Militante político desde su juventud, Alarcón es un hombre de confianza del presidente Fidel Castro, por lo que ha ocupado diversos cargos de gobierno.
Fue representante de Cuba ante Naciones Unidas dos veces, de 1966 a 1978 y, más tarde, de 1990 a 1992, momento en el que Cuba ocupaba una silla en el Consejo de Seguridad.
En 1992 fue nombrado canciller de la República.
Alarcón accedió a esta entrevista exclusiva con BBC Mundo para exponer los puntos de vista de su país sobre Naciones Unidas, un tema que él personalmente maneja como pocos.
¿Cómo ve los desafíos que enfrenta Naciones Unidas por estos días?
En las Naciones Unidas están enfrascados en unas negociaciones muy complejas con relación al documento que se presentaría a la consideración del segmento de alto nivel y de la sesión de la Asamblea General.
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Se puede decir que la finalidad de esta sesión del "Milenio más 5" fue completamente secuestrada
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Este año es una negociación muy complicada. Se puede decir que la finalidad de esta sesión del "Milenio más 5" fue completamente secuestrada.
El propósito era evaluar la marcha del cumplimiento de las metas y objetivos acordados en el 2000 y la adopción de decisiones que pudiesen contribuir al logro de esas metas.
El primer objetivo era reducir el hambre en el mundo y los cálculos de la FAO son que, como se ha comportado en estos cinco años, ese objetivo se cumpliría en el año 2150.
¿Pero de qué se ha estado hablando? De la reforma del Consejo de Seguridad, de crear más puestos permanentes, de reformas en la secretaría, de crear aparatos que permitan manipular más aun el tema de los derechos humanos. Del desarrollo casi ni se habla.
¿Pero Cuba cree que debe haber reformas en la ONU o no?
La gran reforma que hace falta es la democratización de Naciones Unidas, poner fin a la hegemonía que ejercen algunas potencias, en este momento una sola.
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Más que pensar en modificaciones a la Carta de la ONU, lo que hay que hacer es respetar la Carta
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Yo creo que, más que pensar en modificaciones a la Carta de la ONU, lo que hay que hacer es respetar la Carta o los principios básicos para un mundo de paz.
Es que algunos quieren introducir cambios en el funcionamiento de la organización y esa discusión carece de transparencia, es antidemocrática, porque no están participando todos los estados sobre bases de igualdad.
Lo digo con toda la moral del mundo porque Cuba sí participa, por ser de la troica de los No Alineados.
Pero lo cierto es que no es un asunto para que se discuta a puertas cerradas por un puñado de países, es algo sumamente importante.
Todo este debate está ocultando lo fundamental: que esta reunión era para otra cosa, era para evaluar lo que se le prometió al mundo hace cinco años, que se iba a reducir el hambre y la desnutrición para el 2015.
¿Cuál es el papel de Estados Unidos en la ONU?
De que intenta manipular a la organización, no me cabe la menor duda. Que pueda hacerlo siempre es otra cosa.
Recordemos la guerra contra Irak, cuando EE.UU. no pudo conseguir el endoso del Consejo de Seguridad.
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Me gusta la definición más concisa de lo que es este fenómeno de la América Imperial, la del poeta Octavio Paz: "Es una combinación de arrogancia e ignorancia"
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Creo que hay un desfase entre los propósitos de Estados Unidos y su capacidad real de llevarlos a la práctica.
Ud. se debe acordar de Bush diciendo que eran capaces de atacar en más de 60 lugares a la vez.
La vida ha demostrado que solamente en Irak han caído en un pantano.
Los neoconservadores tienen planes delirantes que no se corresponden con el mundo real, el poder real de EE.UU. no es omnímodo.
Me gusta la definición más concisa de lo que es este fenómeno de la América Imperial, la del poeta Octavio Paz: "Es una combinación de arrogancia e ignorancia".
¿Qué rol debería jugar América Latina en Naciones Unidas?
Yo creo que debería desempeñar un papel que, en otras épocas, en cierta medida lo ha desempeñado.
Alarcón es el presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular de Cuba.
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América Latina es una región en la que tiene mucho peso la tradición jurídica, nos sentimos muy orgullosos de los aportes que hemos hecho históricamente en la conformación del derecho internacional.
Varios de los principios capitales del derecho internacional nacieron en América Latina, unos en Cuba, otros en México, otros en Argentina y en otras partes.
Hemos conformado un pensamiento jurídico internacional que mucho tiene que ver con los principios y la carta de la ONU.
Lo que hace falta desesperadamente en Naciones Unidas es legalidad, principios, retomar la idea de un mundo organizado sobre la base de normas fundadas en principios que nacieron en América Latina, como la igualdad soberana de los Estados, la no intromisión en sus asuntos internos, la condena al uso o a la amenaza del uso de la fuerza.
¿Debería América Latina tener un mayor peso, más representantes en el Consejo de Seguridad, por ejemplo?
Creo que sí, mientras exista un órgano con los poderes que tiene el Consejo.
América Latina esta sub-representada, con dos puestos no permanentes.
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Mientras exista el veto, debemos tener también el veto de alguna gran potencia latinoamericana
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Yo estuve como embajador por dos años y la experiencia que saqué fue que se debe colocar al Consejo de Seguridad en su lugar.
El Consejo de Seguridad no es la junta de accionistas de propietarios de Naciones Unidas.
El Consejo de Seguridad le tiene que rendir cuentas a la Asamblea General, a todos los miembros y no al revés. Eso es lo que dice la Carta.
Sin embargo, en la práctica eso se ha invertido, todo el mundo ve que las decisiones importantes vienen del Consejo, la decisión de la guerra o la paz, por ejemplo.
Además, determinadas áreas geográficas, entre ellas América Latina, carecemos de la misma -aunque sea aparente- capacidad dentro del Consejo.
Por eso estamos de acuerdo en que, mientras exista el veto, debemos tener también el veto de alguna gran potencia latinoamericana.