En una entrevista exclusiva concedida a la BBC, el Secretario General de la Organización de Naciones Unidas, Kofi Annan, conversó sobre las reformas propuestas para el Consejo de Seguridad.
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Una oportunidad como ésta sólo se presenta una vez en cada generación y, si fracasamos, no sé cuando tendremos otra
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Annan habló también acerca de los Objetivos de Desarrollo de la ONU para el Milenio y sobre las relaciones de la organización con Estados Unidos.
Estos temas tendrán un papel central en la Cumbre Mundial 2005, que se celebra del 14 al 16 de septiembre en la sede de Naciones Unidas en Nueva York, con motivo del 60 aniversario de la organización.
Annan ha advertido que, debido a la tardía presentación de cerca de 750 enmiendas al informe de la cumbre por parte del nuevo embajador de Estados Unidos, John Bolton, se corre el riesgo de que ésta no tenga éxito.
La entrevista la realizó la periodista Lyse Doucet, del Servicio Mundial de la BBC, en Londres.
Dentro de pocos días comenzará en Nueva York lo que ha sido descrito como la mayor reunión de líderes mundiales en toda la historia. Usted ha dicho que se trata de "nada menos que un mandato y una visión para cambiar el mundo". ¿No le molesta que Estados Unidos esté tratando de apropiarse del centro de la atención?
Yo esperaba que los estados miembros realmente avanzaran con mayor rapidez y se concentraran más y fueran más eficientes porque invertimos muchos esfuerzos en este tema.
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Lo que Estados Unidos ha hecho es poner obstáculos tácticos a aspectos clave de la propuesta
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Yo establecí un panel de alto nivel de 16 hombres y mujeres con mucha experiencia para debatir los desafíos, peligros y cambios que enfrentamos.
Y lo hicieron, redactaron un informe muy competente.
También establecimos otro grupo, dirigido por Jeffrey Sachs, de 240 economistas y expertos en desarrollo, que estudiaron el Proyecto del Milenio y presentaron un informe.
Después de estudiar estos dos documentos, sinteticé sus ideas en un informe titulado "Un concepto más amplio de la libertad", en el cual ellos tenían que trabajar.
Quería asegurarme que le dedicaran el mayor tiempo posible.
Usted estuvo trabajando un año en eso. Luego un equipo se centró en el informe durante los últimos seis meses. Y hace apenas unas semanas, el embajador de Estados Unidos, John Bolton, propuso hacerle 750 enmiendas.
Bolton fue designado embajador por el presidente Bush, a pesar de una fuerte oposición en el Senado.
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Sí. Creo que es muy poco afortunado que esas propuestas las hicieran tan tarde porque cuando uno está en medio de negociaciones, si una parte da un paso, la dinámica afecta a los demás.
Es necesario considerar si las puertas están abiertas y uno puede entrar y presentar sus propias enmiendas o si es mejor no dar el paso.
Lo que Estados Unidos ha hecho es poner obstáculos tácticos a aspectos clave de la propuesta.
¿Está Estados Unidos tratando de mandonearlo a usted de nuevo?
Bueno, no estoy seguro de que sea a mí a quien están tratando de mandonear. Es a los demás estados miembros a quienes tendrán que rendirles explicaciones.
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No estoy seguro de que sea a mí a quien están tratando de mangonear. Es a los demás estados miembros a quienes tendrán que rendirles explicaciones
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Y por supuesto Estados Unidos considera que las reformas son importantes, según me lo han asegurado personalmente la Secretaria de Estado (Condoleeza) Rice y el Presidente.
La Sra. Rice me ha dicho que actuarán de una forma constructiva y colaborarán con nosotros, ya que están interesados en muchos aspectos de las reformas.
Por supuesto que no les gusta todo lo que está en el documento, pero gozan de una posición de liderazgo en la organización y también son el país sede.
Seguro. Pero John Bolton está diciendo que si no se llega a un acuerdo, tendrán que convenir en una declaración de principios o en diferentes secciones pactadas por diferentes países.
Uno no puede negociar sobre esa base. La semana pasada me reuní en Nueva York con los estados miembros y les dije que ningún país puede obtener todo lo que quiere.
Pero John Bolton dice que si no obtiene lo que quiere, no va a firmar. Hay un riego de que fracase.
Creo que ésta es una de las cosas que me frustran de Naciones Unidas.
Annan ha propuesto reformas fundamentales al Consejo de Seguridad.
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Nos hemos inclinado a definir el consenso como unanimidad. Cuando uno tiene una amplia mayoría de miembros que quieren algo, no se debería permitir a una pequeña minoría negar su consentimiento injustificadamente.
Deberían tener el coraje de votar y tomar decisiones. Pero tienden a querer llegar al consenso cueste lo que cueste y, como consecuencia, tenemos 191 vetos.
¿Hay alguna posibilidad de que fracase?
Espero que no. Creo que están comenzando a despertarse. Me parece que para la noche del miércoles tendré una idea más clara.
Tenemos un par de días para salvar el proceso. Pero para hacerlo necesitamos madurez y liderazgo y reconocimiento de lo que estamos tratando de hacer.
Una oportunidad como ésta sólo se presenta una vez en cada generación y, si fracasamos, no sé cuando tendremos otra.
¿Se puede luchar contra la pobreza si, como Estados Unidos exige, ustedes eliminan la meta de que los países donen el 0,7% de sus ingresos nacionales?
Pienso que la idea de que eliminemos del documento la frase "Objetivos de Desarrollo del Milenio" no tendrá éxito. Es una frase que ha sido adoptada en todo el mundo.
¿Incluido Estados Unidos?
Incluido Estados Unidos e incluidos la sociedad civil, los gobiernos y las instituciones financieras e internacionales.
La Unión Europea se comprometió a cumplir los Objetivos del Milenio antes de 2015.
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Y ésta es la primera vez que tenemos un marco de este tipo. Por eso no se puede desechar como si nada.
Sobre el tema del 0,7%, le estoy muy agradecido a la Unión Europea por la agenda que establecieron para cumplir con esa meta.
La meta existe desde hace casi 30 años y fue reafirmada en Monterrey hace tres años.
Estados Unidos ha indicado que dará ayuda al mundo en desarrollo, pero que no se comprometerá con la meta del 0,7%.
Entonces ustedes tienen un problema porque los organizadores de la campaña "Make Poverty History" ("Convierta a la Pobreza en Historia") están comenzando a decir que están preocupados porque, si se eliminan los Objetivos de Desarrollo del Milenio, la lucha contra la pobreza no va a pasar de ser un comentario al margen en la cumbre de la próxima semana.
Por eso pienso que quienquiera que trate de eliminarlos fracasará.
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Objetivos de Desarrollo del Milenio
Erradicar la pobreza extrema y el hambre
Lograr la enseñanza primaria universal
Promover la igualdad entre los géneros y la autonomía de
la mujer
Reducir la mortalidad infantil
Mejorar la salud materna
Combatir el VIH/SIDA, el paludismo y otras enfermedades
Garantizar la sostenibilidad del medio ambiente
Fomentar una asociación mundial para el desarrollo
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La gran mayoría de los miembros no lo permitiría y la sociedad civil se molestaría en extremo.
Es necesario tener objetivos claros y, de hecho, lo son, ya que cualquier hombre o mujer de la calle los puede entender: reducir la pobreza, garantizar que tengan agua limpia, que sus hijas vayan a la escuela, que gocen de salud.
Son objetivos sencillos y la gente quiere vivir con dignidad. Tenemos que respetar su dignidad humana y tenemos que darles sueños y metas que cumplir.
No creo que nadie esté de acuerdo en que los eliminemos.
Cuando John Bolton llegó a Naciones Unidas, usted le dijo que tenía que trabajar en un espíritu de concesiones mutuas. ¿No le parece que no siguió su consejo?
Creo que, a pesar de que lo haya seguido o no, la realidad se impondrá porque, como he indicado, tenemos otros 190 embajadores.
Y cualquier embajador que quiera progresar tiene que tratar de persuadir a los demás.
Si un embajador no quiere cooperar, no quiere entrar en concesiones mutuas, los demás ofrecerán resistencia.
A larga, eso puede volverlo inefectivo.
¿Pero cree usted que sea posible alcanzar un compromiso global para luchar contra la pobreza si Estados Unidos no apoya todas las cuestiones clave?
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Me sorprendería mucho que Estados Unidos quiera ponerse en esa situación de ser vistos como los que se oponen a los intereses de los pobres
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Hasta cierto punto será más difícil, será más lento, pero no diría que será imposible.
Será más lento, pero me sorprendería mucho que Estados Unidos quiera ponerse en esa situación de ser vistos como los que se oponen a los intereses de los pobres, como los que quieren ignorar las necesidades y la dignidad humana de los demás.
Después de todo, las frases "la libertad del miedo" y "la libertad de la necesidad" fueron acuñadas por un presidente estadounidense y todo el mundo las ha adoptado.
Confío en que Estados Unidos no dará marcha atrás.
Eso sería un fracaso, ¿no es cierto?, porque el proceso de reformas no se limita al restablecimiento de la credibilidad de la ONU, sino que también tiene que ver con la reintegración de Estados Unidos que ha sido, como usted sabe, su principal crítico. Si no lo hace, habrá fracasado.
Mis relaciones con Estados Unidos no son tan malas como lo sugiere la prensa. La sociedad estadounidense tiene diferentes niveles.
Con el gobierno, con el propio Presidente y con la Secretaria de Estado, Condi Rice, tenemos buenas relaciones de trabajo. De hecho, en los últimos días hemos hablado a raíz del embate del huracán Katrina.
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A veces se comportan como si la ONU fuera un satélite en el medio del espacio, capitaneado por este Secretario General que quiere trastornar nuestro mundo
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Pero hay determinados elementos de la sociedad estadounidense -los grupos de derecha y algunos miembros de la prensa- que han sido muy negativos y que nos han atacado sistemáticamente.
Y, por supuesto, yo soy la cara de Naciones Unidas. Si alguien quiere destruir a la ONU y desacreditarla, tiene que centrar sus ataques en esa cara y en el líder. Es más fácil atacar a un individuo que a una institución.
A veces se olvidan de que la institución de Naciones Unidas la conforman 191 estados, incluido su propio país, EE.UU., de tal forma que los fracasos de la ONU son también sus propios fracasos.
A veces se comportan como si la ONU fuera un satélite en el medio del espacio, capitaneado por este Secretario General que quiere trastornar nuestro mundo.