Masooda Jalal, la única mujer entre los 18 candidatos que se presentan a las elecciones presidenciales del próximo 9 de octubre, recibió a BBC Mundo en su apartamento, situado en un modesto bloque de edificios construidos por las tropas soviéticas durante los años 80.
Seguidores de Masooda Jalal se aglutinan en Bagram.
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Jalal es psiquiatra de profesión aunque tuvo que trabajar como pediatra después de que su facultad cerrara durante la guerra civil a comienzos de los 90. Tras ocupar Kabul en 1996, los talibanes prohibieron a las mujeres trabajar por lo que Jalal tuvo que dejar de ejercer como médico y pasó a trabajar con Naciones Unidas.
A sus 42 años de edad, Jalal habla con tono convencido y firme sobre las elecciones, y los problemas y retos que la mujer está enfrentando en el Afganistán post-Talibán. Su sencillez poco denota el hecho que es la primera mujer en la historia del país que se presenta a la Presidencia.
¿Qué opina sobre la situación de la mujer actualmente en Afganistán?
Las mujeres han vuelto a la situación anterior a los talibanes. Pueden ir a trabajar y estudiar, pero nada ha cambiado fundamentalmente. Continúan sin participar en pie de igualdad en ninguna parte de la sociedad.
¿Qué haría si ganase las elecciones?
Ante todo eliminaría las prácticas tradicionales discriminatorias contra la mujer e implementaría la Constitución, que afirma la igualdad entre hombres y mujeres. Además echaría a los corruptos del gobierno y contrataría a gestores profesionales para sacar el país adelante.
¿Cree tener alguna posibilidad de ganar las elecciones?
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Las mujeres han vuelto a la situación anterior a los talibanes. Pueden ir a trabajar y estudiar, pero nada ha cambiado fundamentalmente
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Si los afganos votan libremente, estoy convencida que ganaría. Pero si otros factores entran en juego como la influencia militar y el dinero de los señores de la guerra, entonces no ganaré. Y lo que estamos viendo es cómo los ministros y gobernadores hacen campaña abiertamente por algunos candidatos, aportando muchísimo dinero.
También me están impidiendo acceder a los espacios en radio y televisión que me corresponden por ser candidata. Únicamente me han concedido una vez 20 minutos -que después recortaron a 15- en la radio, cuando debería de poder tener 80 minutos.
Al contrario que ellos, mi presupuesto es cero, todo está organizado por voluntarios, no tengo partido político y no acepto donaciones del extranjero porque quiero ser presidenta de Afganistán y el mundo debe respetar a mi país. Viajo por algunas zonas de Afganistán y hablo con la gente, esa es la forma que hago campaña.
Entonces, si no gana, ¿lucharía en contra del sistema?
Jamás iría contra el sistema ya que esto perjudicaría los intereses de mi gente.
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Viajo por algunas zonas de Afganistán y hablo con la gente, esa es la forma que hago campaña
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¿Le ha intentando coaccionar la Corte Suprema?
Sí. El Gobierno envió dos cartas a la Corte Suprema para que me sacaran de las elecciones por ser mujer. La Corte intentó presionarme pero les dije que lo que estaban haciendo iba en contra de la Constitución y que si insistían lo denunciaría públicamente. Sólo entonces me dejaron tranquila.
¿Ha tenido problemas de seguridad?
No, ninguno en absoluto.
¿Estaría dispuesta a entrar en alguna coalición antes o después de las elecciones?
En la primera ronda, o soy presidenta o me quedo en casa. Hace dos meses el presidente Karzai me ofreció ser vicepresidenta primera y hasta me ofrecieron traer ministros al gabinete pero me negué. ¿Por qué voy a querer ser parte ahora de su gabinete? Pero si hubiese una segunda ronda y yo fuese uno de los dos candidatos en liza, entonces vería qué hacer ya que mi adversario seguro que establecería coaliciones.
Por último, su gran esperanza son las mujeres que constituyen más del 40% del electorado: ¿Teme por tanto que voten de acuerdo a lo que les digan sus maridos o sus padres?
Puede ocurrir. Las mujeres con educación votarán de manera independiente pero tal vez en algunas zonas tribales no sea así porque puede que algún candidato le haya pagado al líder de la tribu para que ordene a la gente por quién votar. Ya veremos qué pasará en las elecciones.