| versión texto | escríbanos | ayuda | |
|
|
Especiales | |||||||||||||||||||||
|
Viernes, 19 de octubre de 2001 - 13:15 GMT
Irak, el sospechoso habitual
![]() Pese al sentimiento anti-estadounidense, Irak ha tratado de no hacer mucho ruido para no ser notado.
Hasta el pasado 11 de septiembre, Irak y su líder, Saddam Hussein, eran los enemigos públicos número uno de Estados Unidos.
En el día de los atentados en Nueva York y Washington, Irak fue el único país árabe que no condenó públicamente los ataques, una actitud que no pasó desapercibida en EE.UU.
"Lo que los norteamericanos necesitan", dijo uno de los portavoces de Hussein, "es más bien consejos que condolencias porque deben empezar a reconsiderar su política exterior, que es la que ha llevado a lo ocurrido en Nueva York". Lógica iraquí, se podría llamar, aunque es la misma que se repite en muchos otros países musulmanes, sólo que en Bagdad los efectos de esa política exterior se han dejado sentir en forma de bombardeos periódicos durante los últimos diez años. Pese a la reacción inicial, el régimen iraquí fue muy cauto en los días siguientes a los atentados y no dejó que se produjeran manifestaciones violentas en contra de EE.UU. No hacerse notar Incluso en las celebraciones del primer aniversario de la Intifada palestina , se prohibieron todo tipo de muestras anti- americanas y todo parecía indicar que Bagdad quería hacer el menor ruido posible para evitar la ira del enemigo.
Hasta que apareció el ántrax e Irak volvió a ocupar un lugar privilegiado entre los enemigos de Occidente. La producción de ántrax, dicen los expertos, requiere medios que sólo un Estado posee. Ántrax Irak empezó a investigar el uso de ántrax en 1985 en su centro químico de Muthana, con el apoyo de EE.UU, como parte de su guerra contra Irán. Para 1990, Irak había producido ya en su fábrica de Al Hakam más de 8.000 litros de la bacteria de ántrax. Durante la guerra del golfo se habló mucho de un posible ataque bacteriológico de Bagdad que nunca se materializó.
Los "halcones" del gobierno estadounidense apuntaron inmediatamente a Irak después de los atentados del 11 de septiembre, pero la culpa recayó finalmente sobre Osama Bin Laden y al-Qaeda. Aun así, la tentación es siempre muy fuerte porque Irak es el sospechoso habitual y Saddam Hussein la asignatura pendiente de los gobiernos de EE.UU. La guerra del Golfo acabó hace más de 10 años, pero las sanciones contra Irak se han mantenido y también los ataques por parte de fuerzas de EE.UU. y de Gran Bretaña. Víctimas Según datos de la UNICEF, entre medio y un millón de niños habrían muerto en este período, víctimas de la guerra y la falta de suministros médicos en Irak. La ONU ha supervisado la destrucción de gran parte del arsenal militar de Bagdad.
La conexión de Irak con los últimos hechos terroristas en EE.UU. es difícil de probar pero aún más difícil sería lograr apoyo para revisitar al "enemigo" de siempre con nuevos bombardeos. Los países árabes no lo aceptarán, muchos de los europeos, tampoco. Parecería que Saddam Hussein, una vez más, ha convertido una crisis en su mejor arma para mantenerse en el poder. |
Notas relacionadas:
Vínculos:
Nota: el contenido de las páginas sugeridas no es responsabilidad de la BBC.
|
|||||||||||||||||||||
| Arriba ^^ |
escribanos@bbc.co.uk |
| © BBC BBC World Service Bush House, Strand, London WC2B 4PH, UK. |
Servicio Mundial de la BBC: temas de actualidad e información institucional en más de 40 idiomas: |
|