| versión texto | escríbanos | ayuda | |
|
Especiales | |||||||||||||||||||||
|
Viernes, 19 de octubre de 2001 - 13:13 GMT
El mosaico paquistaní
![]() El fundador de Pakistán, Mohammed Ali Jinnah, soñó con una nación islámica democrática.
"Creo en un principio fundamental: el principio de una democracia islámica", Mohammed Ali Jinnah, fundador de Pakistán en 1947.
Desde Quetta, escribe el corresponsal de la BBC, Daniel Lak Desde las costas del Mar Arábigo hasta los remotos valles del Karakoram en la cima del mundo, no hay cuestión más espinosa en Pakistán que los ataques sobre Afganistán, el Talibán y Osama Bin Laden. Esta es una nación creada para ser el hogar de todos los musulmanes del sudeste asiático, sin embargo, en ella conviven visiones del Islam muy diferentes. En el momento de la independencia en 1947, cerca del 90% de los paquistanís vivían en el campo.
Como tantos otros países en desarrollo, el proceso de modernización de Pakistán es muy difícil y plagado de obstáculos. Es prácticamente imposible lograr la unanimidad en un tema, por importante que sea, incluso para un gobierno militar como el del actual presidente, Pervez Musharraf. Diferencias tribales El resultado es que, muy a menudo, es más fácil tanto para el periodista como para el político, estratega militar o encuestador quedarse con la anécdota a la hora de ilustrar la opinión pública paquistaní y no entrar en detalles. Pero el resultado puede ser entonces muy engañoso. Por ejemplo, si uno se encuentra en Quetta, muy cerca de la frontera con Afganistán y del cuartel general del Talibán en Kandahar, la percepción es que el apoyo a los actuales gobernantes del país vecino es absoluto y feroz. Pero no necesariamente. Para empezar, en esta región, a la que se describe en los medios de comunicación internacionales como "tribal", conviven varias tribus".
Los beluchis tienen una tradición nacionalista mucho más acentuada y secular que los pashtunes. Los líderes tradicionales de Beluchistán están divididos en cuanto al apoyo al Talibán, unos lo respaldan y otros no. La izquierda pashtún y los partidos nacionalistas han mostrado abiertamente su preferencia por el rey en el exilio Zahir Shah. La misma situación se observa en otras regiones de Pakistán, como la Provincia de la Frontera Noroccidental y en su capital, Peshawar. Pero en otras zonas de Pakistán existen divergencias que van más allá de las divisiones económicas y de las rivalidades entre el campo y la ciudad. ¿Qué Islam? En grandes ciudades como Karachi y Lahore, donde unas finanzas y unos servicios públicos más saneados han permitido el desarrollo de una élite angloparlante y cosmopolita, no hay mucho aprecio por el Talibán y su visión ortodoxa del Islam.
En Karachi, el partido político más grande, el Muttahida Quiami Movement (MQM) anunció públicamente su rechazo del Talibán y de los partidos políticos religiosos que lo apoyan. El MQM representa a la mayoría de los residentes de Karachi, musulmanes que vinieron de la India a instalarse en el nuevo estado de Pakistán cuando se produjo la partición y la independencia en 1947. La mayoría de los paquistaníes creen en una escuela de pensamiento islámico llena de música, baile, poesía e incluso misticismo, representado por la tradición sufí. Y, por lo tanto, rechazan la noción de que las canciones populares, los bailes, las películas, la bodas suntuosas y el venerar a los "santos" musulmanes es, en modo alguno, anti-Islam. Todo lo anterior no quiere decir que no exista una profunda preocupación en este país por lo que está ocurriendo en Afganistán. Las inquietudes Hay temor a que haya una desestabilización política y social como consecuencia de las acciones militares de Estados Unidos. Hay preocupación porque se produzcan nuevas oleadas de refugiados afganos -Pakistán ha recibido cerca de tres millones de afganos en los 20 años de guerra continuada en su país vecino. Los paquistaníes todavía no saben cómo reaccionar a lo que está ocurriendo en Afganistán y pasará algún tiempo hasta que decidan cómo se sienten de verdad. Pero el ala más dura de extremismo islámico ya ha decidido que va protestar contra los ataques de EE.UU. Por su parte, la élite liberal de las zonas urbanas ve en toda la situación una buena oportunidad para librarse de la influencia de los islamistas de una vez por todas.
Ellos, los extremistas islámicos, son el resultado de una política del gobierno militar del general Zia ul-Haq en la década de los setenta, auspiciada por Estados Unidos para combatir el comunismo y responsable de los cientos de escuelas islámicas, del fundamentalismo religioso y de los cruentos enfrentamientos entre chiítas y sunitas, que todavía asolan Pakistán. Y, en medio de toda la crisis está la inmensa mayoría de los ciudadanos de este país que desconfía tanto de la llamada "guerra contra el terrorismo" como de sus objetivos: El Talibán y Osama Bin Laden. Ese es el dilema de Pakistán y su resolución será crucial para el futuro de esta nación, la primera potencia nuclear del mundo musulmán. |
Notas relacionadas:
Vínculos:
Nota: el contenido de las páginas sugeridas no es responsabilidad de la BBC.
|
|||||||||||||||||||||
| Arriba ^^ |
escribanos@bbc.co.uk |
| © BBC BBC World Service Bush House, Strand, London WC2B 4PH, UK. |
Servicio Mundial de la BBC: temas de actualidad e información institucional en más de 40 idiomas: |
|